Los vecinos decidirán el uso de la Lechera de Cancienes

El emblemático edificio de La Lechera, en Cancienes. / MARIETA
El emblemático edificio de La Lechera, en Cancienes. / MARIETA

Una sala polivalente será el espacio principal del edificio rehabilitado, incluido en el catálogo de inmuebles arquitectónicos del PGOU

C. DEL RÍO CANCIENES.

Los corveranos decidirán qué uso dar a la Lechera de Cancienes, un edificio incluido en el catálogo de inmuebles arquitectónicos del Plan General de Ordenación Urbana, con una protección integral, que va a ser rehabilitado.

El concejal de Cultura, Jorge Suárez, junto con el arquitecto municipal, mantuvieron una reunión de trabajo ayer en Oviedo con técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias en la que trataron las últimas modificaciones recogidas en el proyecto de rehabilitación del inmueble.

En un principio, la primera propuesta era quitar dos muros interiores existentes en la actualidad para dejar un espacio abierto de usos polivalentes, eliminando así las tres zonas claramente diferenciados que presenta actualmente el edificio. «Ahora, siguiendo las indicaciones del Consejo de Patrimonio Cultural, hemos ajustado el diseño de la sala polivalente que constituirá el espacio principal del edificio, compatibilizando la conservación de los muros estructurales interiores con la posibilidad de un uso diáfano de la totalidad de la sala con las dimensiones y capacidades prevista», explicó el concejal de Cultura, Jorge Suárez.

Lo que plantea ahora el Ayuntamiento es mantener uno de los muros interiores utilizándolo como separación natural de los diferentes usos que albergue el edificio y en el otro muro conservar los laterales creando una bovedilla central.

Las zonas comunes de edificio se destinarán para zona administrativa, zona aseos y almacén, que dará servicio a las actividades que allí se desarrollen. El resto del proyecto se mantiene inalterable para preservar la estructura y características originales del edificio.

El exterior

En los exteriores, también se rehabilitará la chimenea adosada, de base cuadrada, que se ha convertido en icono de Cancienes. También se proyectará la reurbanización del entorno acondicionado nuevos accesos respetando la accesibilidad y espacios para aparcamiento.

Con una superficie de 1.454 metros cuadrados, la antigua Central láctea de La Lechera, que posteriormente pasó a denominarse Leche El Castillo, consta de un edificio de planta rectangular construido en planta baja con cubierta a dos aguas. Las fachadas se conciben de manera sobria con la apertura de vanos con arcos rebajados de ladrillo. La fachada principal cuenta con una puerta central flanqueada por dos vanos y encima de la puerta se sitúa un vano circular.

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