Los vecinos de Villaviciosa piden más presencia policial tras el homicidio

La calle Manuel Bedriñana, donde tuvo lugar el apuñalamiento. /  A. G.-O.
La calle Manuel Bedriñana, donde tuvo lugar el apuñalamiento. / A. G.-O.

«No quiero que los que han defendido la agresión estén en mi bar», afirma el dueño del local frente al que ocurrió el apuñalamiento

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

El fallecimiento de Adrián Gancedo a manos de Brayan Tuero ocurrida el pasado domingo ha puesto sobre la mesa el debate sobre la urgencia de contar con más medios policiales en el concejo. Una demanda que la Federación de Asociaciones Vecinales de Villaviciosa (Faavvi) viene realizando desde hace varios meses. En el mes de marzo, durante la celebración de la Junta Local de Seguridad, la presidenta de la entidad, Rocío Vega, mostraba su preocupación por la falta de efectivos. «Sabemos de las carencias que hay y que hacen todo lo que se puede con las herramientas de las que disponen, pero hace tiempo que venimos pidiendo más vigilancia», explicó.

En dicha reunión se planteó la posibilidad de crear consejos locales y un plan de seguridad. Dos medidas que, según apuntó Vega, todavía no se han llevado a cabo. «Lo del pasado fin de semana es un caso puntual, pero quizás con más vigilancia se podría haber disuadido de que se llevase a cabo», añadió.

La sensación de inseguridad entre los maliayos ha aumentado en los últimos días. Algo que Vega considera normal tras la tragedia del pasado fin de semana. «Es una reacción normal que haya miedo cuando pasa algo así. Es algo natural», afirmó. A pesar de esto, los vecinos de la calle Manuel Bedriñana, donde tuvo lugar el apuñalamiento, esperan que este fin de semana sea tranquilo y que hechos de estas características no vuelvan a repetirse. El Grillu Salvaje, local donde Gancedo había estado tomando algo, volvió a abrir sus puertas ayer. Su dueño, Javier Pérez, decidió hacerlo, sin muchas ganas, para «marcar las pautas» a aquellas personas relacionadas con el suceso y que en algún momento han defendido a los culpables. «No quiero que estén aquí», aseguró.

Pérez tuvo que hacer frente esta semana a una publicación realizada por la hermana de la novia de Brayan Tuero en una red social en la que le acusaba de permitir tomar drogas en su local. Un mensaje que ya ha sido eliminado. «Que pongan un comentario en las redes no me molesta, porque yo sé que en mi bar no dejo que consuman drogas», indicó. El empresario recordó, además, que la semana pasada pidió a la pandilla de Tuero que dejasen de fumar porros a la entrada del bar.

Prohibida la entrada

En el texto, la joven defendía, además, el papel que su hermana había tenido en lo sucedido y aseguraba que lo único que había intentado era mediar. «La única que intentó poner frenos a la agresión fue ella y todavía queréis culparle», podía leerse. Una situación que el empresario niega: «A mí nadie va a decirme lo que vi».

Pérez había prohibido la entrada al joven de 20 años tras haber tenido varios problemas con él. Una norma que no incumplió ni en el último momento. Por ello, ahora no teme que le pase nada. El bar tenía que haber estado cerrado esa semana por obras, pero decidió retrasarlas. «No hay nada peor que alguien muera; después de eso me da igual lo que pueda pasarme a mí o al local», afirmó.

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