Una vida dedicada a les fabes

María del Pilar Álvarez, en su puesto. / A. G.-O.
María del Pilar Álvarez, en su puesto. / A. G.-O.

Tamara Becerra gana el concurso de fabada asturiana para no profesionales y Victoria San Miguel lo hace en la categoría de tropiezos Villaviciosa reconoce a una decena de cosecheros en las jornadas gastronómicas

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

Llevan veinticinco años siendo los protagonistas de las Xornaes de Les Fabes de Villaviciosa. Su presencia ha permitido año tras año sacar adelante esta importante cita gastronómica y convertir a la capital maliaya en centro neurálgico de uno de los principales platos del Principado. Los cosecheros de fabes recibieron ayer un sentido homenaje en reconocimiento al papel tan importante que realizan los productores, quienes llenan con sus productos el mercado de primavera que acoge la plaza cubierta. Uno por uno fueron subiendo al escenario para recoger un obsequio y llevarse el aplauso tan merecido de todo el público presente.

María Rosa Montes (Grases), Gilberto Fernández y Oliva Morís (Argüero), María del Pilar Álvarez y Rafael Cuesta (Cazanes), María Mercedes Castiello (Grases), Isabel Valdés y Marino Obaya (Miravalles) y Dolores Álvarez (Peón). Todos ellos llevan participando de forma ininterrumpida en las jornadas desde hace un cuarto de siglo. Un evento que tampoco sería posible sin el trabajo que durante los primeros años realizó Armando Fernández, quien también fue homenajeado por el Ayuntamiento y por sus compañeros de la Cofradía de Amigos de Les Fabes.

PROGRAMA DE HOY

Mercado
La exposición y venta de fabes se celebrará en la plaza cubierta, que abrirá sus puertas a las 11 horas.
Capítulo
Un cuarto de hora después, en el teatro Riera se entregarán las distinciones de la cofradía y Saúl Craviotto leerá el pregón de las jornadas.
Juegos
A las 12, habrá manualidades con jumping clay. Una hora más tarde, comenzará una actividad sobre cultivo.
Premios
Los galardones del concurso-exposición de fabes y la clausura de las jornadas tendrá lugar a las 13 horas en la plaza cubierta.

«Estuvo muy guapo», agradeció María del Pilar Álvarez al finalizar el acto. Ella coloca siempre un puesto junto a su marido y acude cada miércoles al mercado de la plaza de abastos. En su finca de Cazanes, trabajan una plantación de fabes de 2.000 metros cuadrados. Una cosecha que, según lamentó, «cada año es más difícil de producir». Alude a «las condiciones climatológicas, los animales... El año pasado se mancharon casi una tercera parte», advirtió. La productora maliaya explicó también que «tenemos una situación muy distinta a la de años atrás, cuando teníamos una gran cantidad».

El homenaje a los cosecheros vino después del concurso de fabes y fabadas para no profesionales. Tamara Becerra fue la ganadora en la categoría de fabada asturiana, mientras que en la de fabes con tropiezos se impuso Victoria de Miguel, de Villaviciosa, quien también se llevó el tercer premio de la fabada 'amateur'. La maliaya no pudo acudir a recoger sus reconocimientos, pero sí lo hizo su hija, María Pedrayes, quien explicó que a su madre «siempre le gustó mucho cocinar». «He hablado con ella y estaba muy contenta. Ganó con un plato de ternera con rabo de toro y otro de carrilleras. Antes, las presenta les fabes siempre con calamares, pero decidió ir probando recetas nuevas», comentó.

A la venta, 250 kilos

La de ayer fue una jornada intensa en la que se pusieron a la venta 250 kilos de fabes. Por la tarde, la cita se trasladó al teatro Riera donde tuvo lugar el primer congreso en torno a las alubias que reunió a más de una decena de profesionales del norte del país. El evento, primero de este tipo que se realiza en España, permitió compartir experiencias, poner problemas en común e intentar buscar soluciones sobre el futuro de un producto que cada vez se vende menos. «Va a se muy difícil si no hay un cambio», aseguraron.

Uno de los principales problemas a los que tienen que hacer frente los productores de alubias es la venta a granel, que dificulta controlar la procedencia del producto y permite disminuir el precio. La solución pasaría, según apuntaron, por la modificación de la normativa. Un paso que intentó darse en su día y que no salió adelante. «Hasta que la sociedad no demande productos cerrados no tenemos nada que hacer», lamentaron los productores, quienes reconocieron que la comercialización es su «caballo de batalla».

En el caso de Asturias, aunque el número de productores ha disminuido, las hectáreas han aumentado en la última década. A falta de cerrar la campaña de este año, desde la Indicación Geográfica Protegida, han adelantado que la producción de faba certificada es un 10% mayor que el año pasado, cuando se certificaron 97,5 toneladas. Una cifra que esperan ir mejorando cada temporada para lo que necesitan, explicaron, concienciar al consumidor y a la hostelería para que comprenalubias de calidad y certificadas.

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