«Hay un mayor desapego al Ejército desde que finalizó el servicio militar»

Raimundo Rodríguez, en su despacho de Cabo Noval. / S. SAN MARTÍN
Raimundo Rodríguez, en su despacho de Cabo Noval. / S. SAN MARTÍN

Raimundo Rodríguez Roca, jefe del Regimiento Príncipe número 3: «Cualquier ciudadano puede hacer juramento o promesa a su bandera. No es patrimonio de los militares, sino de todos los españoles»

MARCOS GUTIÉRREZ CABO NOVAL (SIERO).

El coronel Raimundo Rodríguez Roca, Jefe del Regimiento Príncipe nº3 y comandante militar de Asturias lleva 33 años de servicio. A lo largo de esas tres décadas ha visto como el Ejército español se ha profesionalizado, perdiendo, eso sí, algo de su vínculo con la sociedad civil, y ha tenido que prepararse para la amenaza terrorista global.

-¿Tiene un significado especial esta jura de bandera civil en Siero por hacerse tan cerca del cuartel?

-Creo que ya tocaba una jura de bandera por la proximidad y por encontrarnos nosotros mismos en el término municipal de Siero. Muchos militares, de hecho, viven en Pola de Siero o en el concejo. Muchas veces tienes vecinos y casi no saben la actividad que desarrollas. Sacar la bandera y realizar una jura en la calle es bonito e importante, porque se involucra a mucha población.

-¿La participación en un acto como el de hoy es libre?

-Puede participar quien quiera; básicamente cualquier español puede realizar juramento o promesa a su bandera. La bandera no es patrimonio de los militares, sino de todos los españoles.

-¿Se identifican los civiles con la bandera?

-Este año, para una población no excesivamente grande como es la de Pola de Siero, que vayan por ahora 400 instancias es todo un éxito. Y no sólo eso; hay que tener en cuenta que el año pasado fueron casi 800 en Gijón. Eso significa que los asturianos se sienten muy asturianos pero, a la vez, profundamente españoles.

-¿Están satisfechos?

-Es una cifra bastante alta. Hemos cortado el día 22 porque no teníamos tiempo para realizar los trámites administrativos necesarios, es decir, comunicárselo con eficacia, que lo reciban y que sean capaces de llegar aquí y organizarse. Aún así, si ha habido alguna instancia que ha insistido mucho después del 22 se ha aceptado para casos muy concretos. Con las últimas peticiones recibidas, cuando echemos las cuentas saldrá alguno más de 400.

-¿Irán soldados de Cabo Noval a Mali en 2018?

-Sobre las operaciones que tenemos previstas para el año que viene ya puedo decir seguro que se va a ir a Líbano. Está todavía abierta, pero no es definitiva la posibilidad de Mali. Sí va a ir la Brigada, pero aún no sabemos si el Regimiento lo hará. Lo que si haremos es algún tipo de colaboraciones bilaterales con países del norte de África, pero eso de forma muy concreta, como en otras ocasiones cuando hemos ido a Senegal, que no son operaciones propiamente dichas.

-¿Está familiarizado el ciudadano de a pie con el Ejército?

-Hay cierto desconocimiento. Desde que finalizó el servicio militar obligatorio ha habido un mayor desapego al Ejército. Sí que es cierto que todo han sido ventajas, pero esa proximidad no la hay. Se ha ganado mucho en los últimos años desde que la población en general ha observado la utilidad de los ejércitos, sobre todo cuando se ha desplegado en operaciones, cuando se entró en la OTAN y cuando se reconvirtió el modelo de obligatorio a profesional. A partir del momento en que no hay servicio militar deja de tener ese contacto con el Ejército y hay que hacer un mayor esfuerzo porque lo conozcan.

-¿Cómo se adapta el Ejército a la amenaza global del terrorismo?

-Nuestra preparación está evolucionando y adaptándose permanentemente. El Ejército se está adaptando bien al terrorismo y a los nuevos tipos de amenaza. Uno de los ejemplos es que una de las misiones que más se realiza en el exterior es la de asistencia, cooperación, seguridad y adiestramiento para capacitar a otros ejércitos y que por sí mismos combatan las amenazas que tienen en sus países.

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