«De mayor quiero ser científica»

La Universidad de Oviedo organiza una campaña de divulgación para fomentar la vocación investigadora entre las más jóvenes

Alumnos de los colegios públicos Santa Bárbara, en Lugones, y Xove, en Gijón, junto a las investigadoras y el rector. / Á. PIÑA
Alumnos de los colegios públicos Santa Bárbara, en Lugones, y Xove, en Gijón, junto a las investigadoras y el rector. / Á. PIÑA
EUGENIA GARCÍA OVIEDO.

«Me ha parecido bastante mal que hasta hace algunos años no se respetara a las mujeres como ahora; creo que tienen los mismos derechos que los hombres para hacer lo que les apetezca». Víctor Ferrería aprendió ayer que la desigualdad ha marcado la historia científica hasta nuestros días, algo que para un niño de 11 años es difícil de asimilar. En el Aula Magna de la Universidad de Oviedo asistió a la primera jornada de una serie de actos organizados con motivo del Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia, que buscan fomentar las vocaciones científicas entre las más jóvenes. Un día que «se seguirá haciendo hasta que en el futuro llegue el momento en que se trate de forma igual a hombres y mujeres», afirma Víctor. O incluso más allá, porque como asegura la investigadora Cristina López, «no hay que dejar de recordar a las mujeres que tuvieron que luchar para que nosotras estemos hoy aquí».

«A estas edades, los niños encuentran casi redundante que les digas que hay científicas: ellos se tratan como iguales, y las desigualdades se las imponen con el tiempo el contexto, la sociedad y la cultura en la que se desarrollan». Sué Gutiérrez, pedagoga e investigadora predoctoral del Departamento de Ciencias de la Educación, explicó a los estudiantes de 5º y 6º de Primaria de los colegios Santa Bárbara (Lugones) y Xove (Gijón) que la ciencia no solo se hace en un laboratorio. Junto a sus compañeras Miriam Cueto, Inés María Suárez, Alejandra Moreno, Olga García , María Ángeles Díaz, Cristina López y Eva García sembró una pequeña semilla en la cabeza de los estudiantes, «para que cuando se encuentren con alguien que les diga que no hay mujeres científicas, recuerden que en la Universidad de Oviedo escucharon a ingenieras, biólogas, abogadas, filólogas...».

«Son muy curiosos»

En clase, los profesores habían hecho un trabajo previo enfocado a «dar visibilidad y un poco de futuro a lo que siempre ha habido aunque no oyéramos hablar de ello: mujeres científicas», cuenta Marcelina Fidalgo, profesora del colegio Xove. «Todas -y todos- tienen interés en la investigación. Les gusta mucho, son muy curiosos y si tienen referentes y apoyo se podrán dedicar a ella», asegura.

Tras averiguar cómo eran los taladros prehistóricos, cuál es la diferencia entre 'hardware' o 'software', en qué consiste el método científico o los nombres de algunas de las científicas más destacadas de la Historia, más de uno salió del edificio histórico de la Universidad habiendo cambiado su respuesta a la pregunta 'qué quieres ser de mayor'. Y como demostraba Victoria Kolodiy, también con la lección bien aprendida: «Por ser mujer, no soy menos lista o menos trabajadora que un hombre. Puedo hacer exactamente lo mismo, y yo de mayor quiero ser científica y arqueóloga».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos