Mikel Ormazabal: «De aquí a 2030, Asturias perderá el 45% de su alumnado»

Mikel Ormazabal. /  J. PAÑEDA
Mikel Ormazabal. / J. PAÑEDA

El director de las Escuelas Católicas del País Vasco asegura que las parejas jóvenes piden «educar a los niños en valores»

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El reto demográfico afecta a gran parte de España, no solo a Asturias. El País Vasco ha tomado conciencia y desde hace unos años está analizando la repercusión que tendrá el descenso de la natalidad en el futuro de la enseñanza. Mikel Ormazabal, director de Kristau Escola (Escuelas Católicas del País Vasco), explicó ayer, en el Colegio Corazón de María, de Gijón, el estudio que han elaborado para tratar de hacer frente a esta situación.

Ormazabal indicó que desde 2014 vienen realizando un estudio demográfico en el que han concluido que «en 2026 en el País Vasco perderemos entre el 35% y 40% de los estudiantes debido al constante descenso de los nacimientos. Ello nos obligará a resituar el sistema educativo». Y también aportó datos referentes al Principado: «De aquí a 2030, Asturias perderá el 45% de su alumnado». «Pero no es un tema que se circunscriba a Asturias, porque están igual el País Vasco, Galicia y otras regiones. Es un problema generalizado», advirtió.

¿Qué es lo que han puesto en marcha las Escuelas Católicas para tratar de encontrar una solución? Mikel Ormazabal explica que «hemos hecho un estudio sociológico con entrevistas a parejas jóvenes, de entre 25 y 35 años, que son las que nos han de proveer de alumnos en el futuro. Les preguntamos cómo ven la enseñanza y qué pedían. Ya tenemos pocos alumnos y hay que hacer algo para ser significativos en el futuro».

Además, también se constituyeron mesas de trabajo en las que se abordaron asuntos muy diversos, desde la cuestión pedagógica hasta el perfil que han de tener los profesores, sin olvidar la comunicación. «Esa fue la base de una reflexión que fue compartida con los directores de los centros y los equipos directivos», apunta Ormazabal.

Pero quizá la clave de todo esté en qué es lo que demandan las parejas, con el fin de poder ofrecerlo en un futuro cercano.

El director de Escuelas Católicas explicó que «fue algo sorprendente porque reclamaban enseñar a los niños a pensar y educar en valores. Puede parecer paradójico, pero las parejas ven una contradicción entre lo que viven ahora como adultos y lo que piden para sus hijos. Consideran muy importante una formación en valores universales, tanto en lo identitario como persona como en lo académico. Quieren una formación que ayude a pensar». Y, remarcó, «creo que las escuelas católicas tenemos mucho que aportar».

Esa es la experiencia del País Vasco y la incógnita es si esas peticiones serían extrapolables al Principado. Ormazabal lo tiene claro: «Considero que sí, porque no hay tantas diferencias. A nivel del sentimiento religioso, el País Vasco y Cataluña son comunidades más secularizadas. Aún y con todo, demandan esto, que es la raíz de la persona».

La presentación de este estudio coincide con la reciente publicación del Plan Demográfico 2017-2027 elaborado por el Principado y en el que incentivar la natalidad y mejorar el sistema educativo son piezas fundamentales para su desarrollo.

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