Miles de chinchetas provocan pinchazos a más de un centenar de ciclistas en Siero

Varios ciclistas parados en el arcén y, en primer plano, las chinchetas que fueron arrojadas en la carretera N-634. / E. C.
Varios ciclistas parados en el arcén y, en primer plano, las chinchetas que fueron arrojadas en la carretera N-634. / E. C.

Los afectados, que califican el suceso de «venganza», circulaban por el arcén de la carretera N-634 entre Pola de Siero y Colloto

LYDIA IS POLA DE SIERO.

«Lamentablemente, los ciclistas tenemos que ser noticia todos los fines de semana, parece que se están vengando de nosotros, o nos atropellan o nos ponen trampas». Así se expresaba uno de los más de cien deportistas asturianos que en la mañana de ayer sufrió un pinchazo en ambas ruedas de su bicicleta cuando circulaba por la N-634 a la altura de Meres, en Siero.

La causa, miles de chinchetas arrojadas en el arcén y que los empleados de Conservación de Carreteras encargados de su retirada, cifran en unas 5.000. La alarma saltó a primera hora de la mañana, cuando decenas de ciclistas que circulaban entre Pola de Siero y Colloto por la carretera nacional vieron interrumpida su marcha por los pinchazos. «Los domingos suelo salir temprano a andar en bici para poder aprovechar el día y de la que iba hacia Nava vi a gente en el arcén, yo noté el pinchazo a la vuelta, en la rotonda de Argüelles», relató Sergio Suárez, de La Fresneda, quien añadió que el año pasado vivió un episodio similar en el mismo punto. «Yo aquel día libré, pero los dos que venían conmigo tenían chinchetas en las ruedas», explicó.

Pese al elevado número de afectados, no hubo que lamentar accidentes. «Es una suerte que no haya pasado nada, un pinchazo en un mal momento significa que se te va la bici y puedes acabar en medio de la carretera arrollado», señaló Suárez.

«Es una zona en la que reivindicamos mejoras para andar en bici, pero parece que molesta»

Tras conocer lo sucedido, tanto el personal del servicio de Conservación de Carreteras como la Guardia Civil aconsejaron a los ciclistas cambiar la ruta mientras se limpiaba la vía. Algunos se acercaron hasta el cuartel de Noreña para informar a los agentes de la presencia de chinchetas y otros alertaron a través de las redes sociales, lo que no evitó que se registraran más de un centenar de pinchazos entre deportistas de diversos puntos de la región.

Por su parte, los hay que ayer tuvieron más suerte, pero que muestran su preocupación por sucesos como este. Es el caso de Francisco Fuentes, responsable de la Escuela de Ciclismo de Viella. «Iba a salir a entrenar con los críos por esa zona, pero me avisaron y cambié la ruta, libramos por los pelos», señaló. Y añadió que «es una zona de paso continuo de ciclistas en la que reivindicamos mejoras porque tiene muy buenas condiciones para andar en bici, pero parece que a alguien le molesta», lamentó.

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