El ministerio quiere igualar el precio de los grados y másteres

Leonardo Caruana, en la Facultad de Economía. / ÁLEX PIÑA

«Las patentes, hacer algo revolucionario que cambie el país, son el talón de Aquiles de la Universidad», afirma el subdirector de Coordinación universitaria

ELENA RODRÍGUEZ OVIEDO.

«El Ministerio de Educación está trabajando ya en equiparar el precio de los grados y los másteres». Lo dijo ayer el subdirector general de Coordinación y Seguimiento Universitario, Leonardo Caruana, que impartió una conferencia en la Facultad de Economía sobre el futuro de la Universidad española. Esa igualdad de precios, dijo, «es uno de los objetivos» del departamento de Íñigo Méndez de Vigo, consciente de la oposición que generó la reforma universitaria de su antecesor, José Ignacio Wert, quien buscaba reducir la duración de las carreras de cuatro a tres años y elevar la de los másteres de uno a dos, con el incremento económico que supone. El ministerio ya dio un paso en abril: permitió a las autonomías bajar el precio de los másteres no habilitantes, que no son obligatorios para trabajar, y en mayo llegó a un acuerdo con las universidades para que los grados de tres años solo sean los realmente nuevos.

Las declaraciones de Caruana tuvieron lugar después de que, durante su charla, defendiera que «la formación que mejor se adapta a los cambios del mundo actual son los másteres», más especializados que los grados. El motivo, dijo, «es que su vida es más corta y pueden modificarse con mayor celeridad». Según subrayó, ese mundo cada vez más veloz requiere de «nuevas habilidades («vais a hacer algo que nadie ha hecho antes»), movilidad física y tecnológica, idiomas y valores, como la creatividad, la sostenibilidad, la tolerancia, la cooperación y espíritu crítico».

De ahí que las universidades, como ha ocurrido con la de Oviedo, plantee reajustes en su oferta formativa para adaptarse a las demandas profesionales y las facultades propongan grados con mejor empleabilidad. En este sentido, destacó el incremento de la demanda de matemáticos con motivo de los big data (gestionar un gran volumen de datos para tomar decisiones). Caruana -quien señaló que «el ministerio no hace caso de los rankings internacionales, porque son polémicos y custionables- hizo autocrítica y apuntó que «el talón de Aquiles de la Universidad está en las patentes, en la innovación, en desarrollar aspectos revolucionarios que cambien la actividad social y económica del país».

Nuevo sexenio y sustituciones

A preguntas de los asistentes, anunció que se va a recuperar el reconocimiento de sexenios a aquel profesorado que transfiere el conocimiento obtenido en sus investigaciones a los planes de estudio. Y aludió a un problema generalizado, el envejecimiento de los docentes, que se está intentando solucionar con la tasa de reposición (sustituciones por jubilaciones) y que, en principio, va a seguir limitada al 100%. Apuntó también la necesidad de que «haya un reconocimiento social a los profesores doctores». En el debate, un alumno reprochó a la directora regional de Universidades, Cristina Valdés, que las tasas, ahora congeladas, no bajen. «Qué más quisiera, pero no se puede hacer de golpe y requiere un estudio de costes de la Universidad», respondió Valdés.

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