Un muerto por el frío en Cangas de Onís

Salinas. La costa de Castrillón amaneció cubiera por un manto blanco. / MARIETA

Se trata de un gallego de 39 años que dormía en la caja de un camión abandonado

MARCO MENÉNDEZ / LUCÍA RAMOSGIJÓN / CANGAS DE ONÍS.

El temporal de nieve se cobró ayer su primera víctima mortal en Asturias. Un hombre de 39 años, E. C. L., falleció de madrugada en Cangas de Onís debido a las bajas temperaturas registradas en la zona. Según indicaron a EL COMERCIO fuentes de la Guardia Civil, el cuerpo fue encontrado por agentes de la Policía Local canguesa a las 11.45 horas, en la caja de un camión abandonado en la avenida de Contranquil. E. C. L. llevaba varias semanas durmiendo allí. De inmediato, se dio aviso a la Guardia Civil y al médico de guardia del centro de salud, quien confirmó al mediodía que, a pesar de que sufría una serie de dolencias, el hombre «falleció por causas naturales debido a una hipotermia». Fue hacia la una de la tarde cuando se procedió a avisar a los familiares del fallecido.

Su cadáver fue trasladado hasta las instalaciones que Funerarias del Oriente tiene en Cangas de Onís, desde donde serán llevados hoy hasta Galicia. Según indicaron diferentes testigos, el hombre procedía de un pequeño pueblo de La Coruña y estaba en la ciudad «de paso», pues se dirigía hacia el concejo de Ponga, donde residen algunos familiares. «No se metía con nadie y tenía tanto ropa de abrigo como sacos de dormir y un colchón. Incluso, había adquirido material para arreglar una cabaña que tenía en Ponga», apuntó un vecino que solía verle pasear por la ciudad.

No se trata de la única muerte registrada en España durante este temporal. Un hombre de 65 años falleció en Galdakao (Vizcaya), al golpearse en la cabeza tras un resbalón, y un operario perdió la vida en Hinojos (Huelva), al caerle encima un pino mientras realizaba labores de limpieza por el temporal.

Hacía tiempo que la nieve no cubría prácticamente toda la región. El manto blanco llegó, incluso, a la costa, y playas como las gijonesas de San Lorenzo, El Arbeyal y Poniente, la de Salinas (Castrillón) y los arenales de Llanes amanecieron con una fina capa de nieve sobre la arena que había respetado la última pleamar.

Retrasos en las carreteras

En las localidades costeras la nevada fue algo más que testimonial, pero en la zona centro de la región ya causó importantes problemas, sobre todo en las comunicaciones. Eso hizo que fueran muchas las personas que llegaron tarde a sus centros de trabajo o, simplemente, no pudieran acudir, lo mismo que ocurrió con numerosos escolares. Y es que la Guardia Civil de Tráfico se tuvo que emplear a fondo para regular una circulación que, en varios puntos de la red viaria asturiana, llegó a ser caótica, sobre todo debido a la presencia de placas de hielo sobre la calzada.

La nevada se debió a la llegada de un frente atlántico asociado a la borrasca 'Emma' y a las bajas temperaturas que se registraron en prácticamente toda la región, consecuencia de la entrada de aire polar continental desde el centro de Europa. Eso hizo que las estaciones medidoras que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene en Asturias reflejaran que anteanoche prácticamente todo el territorio asturiano alcanzara temperaturas bajo cero. Solo en cabo Busto no se bajó de los 2,6 grados positivos.

El frío más intenso se registró en el puerto de Pajares, con -6,6 grados, seguido de Degaña (-5,5), Pola de Somiedo y Aller (-4,3) y San Antolín de Ibias (-4,2). En Oviedo se llegaron a los 3,4 bajo cero y en la costa el frío también fue muy intenso; se dejó notar en el aeropuerto de Asturias (-2,1), el punto del litoral con la mínima más baja, pero también alcanzaron registros negativos Gijón (-1), Colunga (-0,8), Castropol (-0,4) y Llanes (-0,3).

Hacia el mediodía subieron las temperaturas, lo que facilitó que la nieve se fuera fundiendo poco a poco. Las playas fueron las primeras en perder su manto blanco, facilitado también por la acción de la mar. Pero esa subida de los termómetros tampoco es que fuera notable, pues la máxima en la región se alcanzó a las 14.40 horas, en Aller, con solo 8,8 grados. Llanes, con 6,4; Colunga, con 5,1, y Gijón, con 4,9, marcaron las restantes máximas en el Principado.

La estampa de una Asturias completamente nevada agradó. Fue el caso de los niños llaniscos Iyán y Ainara San Román, de 11 y 7 años, que «nada más despertarse fueron como flechas a la ventana y 'fliparon', nunca habían visto nieve en Llanes», cuenta su madre.

También de blanco se tiñó el Santuario de Covadonga. No fue la primera vez este año, pero no por ello la imagen resultó menos atractiva a los turistas que se atrevieron a hacer frente a las gélidas temperaturas y acercarse al Real Sitio.

«Ya estuvimos varias veces aquí, es un sitio que nos gusta mucho, pero nunca tuvimos la suerte hasta ahora de encontrarlo nevado y es, si cabe, más bonito todavía», apuntó la joven madrileña Cristina Enrique, mientras sus hijos Íker y Carla, de tres años, lo pasaban en grande entre la nieve. También la argentina Sandra Estévez, quien está de viaje en Asturias, quedó prendada: «Es impresionante, hemos tenido mucha suerte. En Buenos Aires tampoco solemos tener la oportunidad de disfrutar de la nieve».

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