La Guardia Civil sospecha que la gijonesa Paz Fernández sufrió una muerte violenta

La Guardia Civil, en el embalse de Arbón, durante el rescate del cadáver de la gjionesa Paz Fernández, en el recuadro a la derecha. / Antena 3 / E. C.

La investigación aprecia indicios criminales. La autopsia que le practicarán hoy determinará la causa del fallecimiento

OLAYA SUÁREZ y DAVID S. FUENTEGijón

Las pocas esperanzas que les quedaban a sus allegados se desvanecieron ayer a primera hora de la tarde. El cadáver de Paz Fernández Borrego fue encontrado en el embalse de Arbón, a unos diez kilómetros de Navia, localidad en la que se le perdió la pista el pasado 13 de febrero. La Guardia Civil aprecia indicios de criminalidad y avanza en la investigación para identificar y detener al responsable o responsables de la muerte de la gijonesa de 43 años, que deja dos hijos, una de seis años y otro de 18.

Los médicos forenses le practicarán a lo largo del día de hoy la autopsia en el Instituto de Medicina Legal, en Oviedo, con el objetivo de esclarecer las causas y la fecha del fallecimiento. Las primeras investigaciones han permitido determinar a la Guardia Civil que se trata de una muerte violenta.

La Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis en la investigación que lleva a cabo para determinar las causas que provocaron la muerte de María Paz.

A falta de los resultados de la autopsia que se practica hoy en el Instituto de Medicina Legal, el consejero de Presidencia del Principado, Guillermo Martínez, ha señalado que están abiertas todas las investigaciones, incluida la de una posible muerte violenta.

Asimismo, ha afirmado que todo parece indicar que este caso y el de las otras dos mujeres desaparecidas en los últimos días en Gijón y Avilés «son de naturaleza diferente» y que, tal y como ya advirtió la Delegación del Gobierno, no parecen estar relacionadas entre sí.

El portavoz del Ejecutivo asturiano ha afirmado que desde el Servicio de Emergencias del Principado están colaborando «de forma muy activa» en la búsqueda de estas mujeres y que se están empleando «todos los medios disponibles».

Ha reconocido que hay preocupación por el hecho de que hayan sido tres las mujeres desaparecidas en tan corto espacio de tiempo, y ha afirmado que el Gobierno está en permanente contacto con los investigadores para contar con una información precisa.

No obstante, ha señalado que no van a pronunciarse sobre el caso de la mujer hallada muerta en el embalse de Arbón porque tienen que ser prudentes ante una investigación que sigue abierta y en la que «todas las hipótesis están abiertas».

Fue un vecino de Luarca que acude con frecuencia al embalse de Arbón a practicar remo el que sobre las tres de la tarde de ayer halló el cuerpo de una mujer flotando boca abajo. Se encontraba en la zona próxima al embarcadero y en un lugar por el que el domingo el propio deportista había pasado con su embarcación sin apreciar entonces ningún elemento extraño.

La hipótesis que cobra más peso para los investigadores, dado el estado en el que se encontraban los restos mortales, es que el cuerpo habría estado sumergido hasta que en las últimas horas salió a flote. En el punto en el que fue localizada la mujer, el embalse discurre muy próximo a la carretera AS-25 (Navia-Villayón) y junto a un área de estacionamiento. Es el único tramo de la vía en el que se tiene comunicación directa con el agua. Los agentes de la Guardia Civil tratan ahora de determinar si Paz Fernández Borrego fue arrojada al embalse desde allí. Llevaba puesto el vestido negro que vestía en el momento de su desaparición, 21 días atrás.

Secreto de sumario

El caso permanece bajo secreto de sumario en el juzgado de Luarca. El lugar en el que aparecieron los restos mortales estaban dentro del área en la que le Benemérita centraba el rastreo de la búsqueda de Paz Fernández Borrego. Los datos de telefonía reflejaron que la última conexión del móvil de la víctima había sido registrada por una antena en las proximidades de Busmargalí, a unos quince kilómetros de donde finalmente fue hallado el cadáver. Su dispositivo móvil fue después apagado.

Paz Fernández Borrego se desplazaba con frecuencia a Navia, donde tenía numerosas amistades, entre ellas un hombre con el que mantuvo una relación sentimental hasta hace escasos meses. Los agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo encargados de la investigación han tomado declaración a los allegados de la mujer para poder reconstruir sus últimas horas de vida en el Occidente asturiano.

Desde un primer momento los familiares de la gijonesa mantuvieron que no se había ido de forma voluntaria. «Le ha tenido que pasar algo. Paz nunca estaría más de un día sin hablar con los hijos», sostuvieron desde que interpusieron la denuncia por la desaparición en el cuartel de Navia.

Rescate de los GEAS

Hubo que esperar casi cinco horas hasta que se procedió al levantamiento del cadáver, que se encontraba en un lugar de complicado acceso. Finalmente, fueron los efectivos de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) los que rescataron el cuerpo y a bordo de una lancha lo trasladaron a tierra firme.

La autoridad judicial autorizó el levantamiento y a continuación los servicios funerarios pusieron rumbo al Instituto de Medicina Legal, en Oviedo, con los restos mortales. Fue allí, cerca de las 22 horas, donde la Guardia Civil identificó formalmente a la mujer y comunicó la fatal noticia a los familiares directos de Paz Fernández Borrego, consternados por lo ocurrido.

Sus allegados habían organizado para el próximo fin de semana una batida por la zona del Occidente en la que tenían previsto participar numerosos amigos y conocidos de la desaparecida. Llegaron incluso a anunciar que fletarían autobuses desde Gijón y desde Campo de Caso, de donde la familia de Paz es originaria. Las esperanzas se desvanecieron ayer, aunque en los últimos días el desanimo había cundido entre los más próximos. La falta de noticias hizo mella entre los amigos y familiares.

El coche de la víctima fue encontrado en las proximidades del Hospital de Jarrio y su perro, del que nunca se separaba, apareció vagando por las calles de Navia al día siguiente de que se le perdiese la pista al salir de un hostal en que había reservado una noche de alojamiento y en el que había dejado sus pertenencias. No llegó a dormir allí. La Guardia Civil avanza en las investigaciones para esclarecer el inquietante episodio que, sumado a las otras dos desapariciones de vecinas de Gijón y Castrillón, han generado una cierta psicosis entre la ciudadanía. La Benemérita desmentía a través de sus redes sociales los «bulos» difundidos durante los últimos días sobre la presencia de grupos de delincuentes que se hacen pasar por policías para conseguir que las mujeres salieran de sus vehículos y, después, secuestrarlas. Piden prudencia y que no se compartan engaños a través de las redes sociales o en grupos de whatsapp.

La familia de Paz Fernández Borrego espera que le hagan entrega del cadáver para poder despedirla y velarla en el tanatorio.

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