Multitudinaria despedida a Jesús

La Iglesia de Trevías se quedó pequeña para acoger los oficios fúnebres y despedir a Jesús.
La Iglesia de Trevías se quedó pequeña para acoger los oficios fúnebres y despedir a Jesús. / D. S . FUENTE

«No encuentro palabras de consuelo, pero creo que vuestro hijo desea que la paz vuelva a vuestro hogar», dijo el párroco en la homilía | Cientos de personas acuden al funeral del niño fallecido en accidente de miniquad

DAVID SUÁREZ FUENTE TREVÍAS.

La iglesia milenaria de Trevías se quedó pequeña para despedir a Jesús G. M., el joven de trece años que el pasado sábado perdía la vida en un accidente de miniquad en San Pelayo de Tehona, en Valdés, cuando la toalla que llevaba al cuello se enroscó en el mecanismo del vehículo, provocándole con toda probabilidad una fractura de cuello. Fueron cientos de personas las que en la tarde de ayer acudieron a arropar a la familia, entre ellas, amigos de Jesús que quisieron dar el último adiós a su amigo de tan solo trece años. Tampoco faltaron sus compañeros del Club Deportivo Valdés ACF, quienes acudieron al funeral con la equipación de la entidad. Otros amigos, sin embargo, optaron por vestir de negro riguroso y depositar rosas blancas ante los restos mortales de la víctima de este desgraciado accidente.

El párroco que ofició el funeral, Santiago Rancaño Fernández, comenzó el sermón trasladándole «fortaleza y ánimo» a la familia y agradeciendo a todos los asistentes su presencia en el templo. Todo ello roto por el dolor, incluso reconoció que «no encontraba palabras de consuelo». La homilía se vio interrumpida por el llanto de los padres, que, desconsolados, no pudieron evitar las lágrimas ante una situación tan dolorosa. El párroco les dijo que su hijo Jesús «solo quiere que la felicidad vuelva a vuestro hogar». Tras la salida del templo, familiares y amigos acudieron a depositar las cenizas al cementerio local, momento en el que se vivieron situaciones angustiosas, con llantos de jóvenes desconsolados que todavía no han terminado de creerse que han perdido a un amigo.

«No nos salen las palabras»

Los compañeros del Deportivo Valdés acudieron al funeral con la equipación del clubEl cura pidió durante los oficios religiosos «fortaleza y ánimo a la familia»

En el club deportivo local sus directivos aseguraban con lágrimas en los ojos que «no nos salen las palabras». Solo tenían buenos recuerdos de este joven futbolista, «era un gran niño».

También se despedían de él en las redes sociales clubes de toda la región, ya que Jesús era jugador de infantil de primer año. También le decían un «¡Hasta siempre Jesús!», Teresa Losada, directora del Colegio San Miguel de Trevías donde el pequeño había finalizado con éxito sus estudios de sexto de Primaria. Muchos de los presentes en el funeral recordaban alguna vivencia con el joven, pero sin duda la gran mayoría no podrá olvidar su mirada «tenía unos ojos de color azul inolvidables», aseguraban varios vecinos que solo hacían que ensalzar la bondad y la inquietud del joven.

Fotos

Vídeos