«Necesitamos recursos para nuevas titulaciones», reclama el rector al Principado

El rector, a la izquierda y en el centro, en la presentación de un proyecto para estudiar los ríos.
El rector, a la izquierda y en el centro, en la presentación de un proyecto para estudiar los ríos. / J. M. PARDO

García Granda califica de «obvia» la candidatura de Mieres para acoger el grado de Educación Física

A. FUENTE / S. G. ANTÓN MIERES / GIJÓN.

La presentación pública por parte del Principado de un documento que plantea hasta 35 nuevas titulaciones en la Universidad de Oviedo ha cogido por sorpresa a buena parte de los implicados en esta iniciativa. Sin ánimo de querer entrar en polémicas, en la propia Universidad y en otros colectivos, como la Federación Asturiana de Empresarios (Fade) reconocían su sorpresa por cómo se desarrolló una presentación de lo que calificaron de informe preliminar, que nació en el seno del Consejo Social y al que todavía le queda mucho recorrido.

«No me molesta que se haya presentado al público de forma unilateral», apuntaba el rector, Santiago García Granda, quien destacó que se trata de un «trabajo conjunto». «Lo que necesitamos son recursos para ponerlas en marcha. Una cosa es planificar y otra poner los recursos y hacer el estudio completo de viabilidad», planteaba el rector sobre las 35 titulaciones, en algunas de las cuales ya se estaba trabajando. Así, aludía a uno de los grados de ese listado, el de Educación Física. «Es una propuesta de la facultad del Padre Ossó, adscrita a la Universidad, un centro que considera que hay esa posibilidad de crear un grado nuevo. Ellos estarían dispuestos a poner los recursos para que se lleve a cabo y previsiblemente recibiremos el proyecto esta semana», indicó el rector. Dicho responsable volvió a apuntar a Mieres -ayer estaba en esta facultad presentando una iniciativa del programa Life- como sede de esta titulación. «¿Dónde tenemos instalaciones que podemos usar, siempre de acuerdo con la dirección de la Escuela Politécnica?», se preguntó en voz alta el rector ante el interés de otros lugares -Gijón y Avilés- por acoger estos estudios. «Es en Mieres donde contamos con un polideportivo, hay una piscina climatizada al lado del campus que podríamos usar y tenemos una residencia de estudiantes que, claramente, está infrautilizada», se respondió. «Parece obvio que se piense que Mieres pueda ser una posibilidad para desarrollar este proyecto», remarcó. Eso sí, apostilló, si alguien está interesado en acoger este grado que presente su propuesta, siempre que esté dispuesto a «poner recursos».

A la espera de conocer el informe de las nuevas titulaciones está el director de la EPI (Escuela Politécnica de Ingeniería), Juan Carlos Campo, quien recordó el «enorme reajuste» que sufrió su escuela en 2010 y que ha permitido, recalcó, que a día de hoy disfrute de una «eficiencia extrema». Por eso entiende que cuando Educación habla de reajustes se refiera a «aumentar los recursos e implantar más titulaciones». Y defendió que el que haya una buena demanda laboral es criterio «suficiente» para que genere interés en implantar esa formación, aunque «no el único». Eso sí, reconoció ser un tanto «escéptico» dado que, entre otras cosas, no se ha consultado a la EPI para elaborar ese documento.

Tampoco a la Escuela Politécnica de Mieres, cuya directora, Asunción Cámara, pedía «prudencia» a la hora de redefinir las titulaciones de Ingeniería. «Aunque tenemos una demanda menor por parte de los estudiantes, creo que es coyuntural dado que el mercado laboral sí reclama ingenieros», explicó Cámara, que matiza que en algunos casos, «como Minas que está duplicado», sí podría ser necesaria una reordenación o, en otros casos, una «actualización o modernización».

Alberto González, de la Fade y miembro del Consejo Social de la Universidad, precisó que fue a petición de la Federación Asturiana de Empresarios que se hizo el informe. «Queríamos que se estudiara el aparente divorcio entre empresa y egresados», dijo. «Es muy necesario este análisis. Parece que apunta en buena dirección con la digitalización y especialización, aunque hay otros temas que no veo tan claros», añadió.

Finalmente, el secretario de la Junta de Personal Docente, Nacho Loy, de CC OO fue crítico: «La Universidad no está para el último grito, sino para formar bien». «El mercado puede requerir profesionales muy especializados en un determinado momento, pero si tienen una buena formación de base, se adaptan, como ya hacen los profesores en la Universidad», defendió al tiempo que instó al Principado a dotar de fondos a la institución e incrementar las contrataciones.

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