El negocio hotelero creció un 3% en julio gracias a Gijón

La playa de San Lorenzo, en una jornada soleada del pasado julio. / JOAQUÍN PAÑEDA
La playa de San Lorenzo, en una jornada soleada del pasado julio. / JOAQUÍN PAÑEDA

El sector alojó a casi un millón de personas en los primeros siete meses, aunque las tasas de ocupación y rentabilidad siguen a la cola del país

CHELO TUYA GIJÓN.

La hotelería asturiana salvó el mes de julio gracias al tirón de Gijón. El primer mes del verano, el pistoletazo de salida de la temporada alta, se saldó con un descenso de turistas. Por los hoteles de la región pasaron 231.492 personas, lo que supone una caída del 1,4%. Sin embargo, se vendieron más reservas, un 3% más, que el año pasado, hasta llegar a las 520.837 pernoctaciones.

Este aumento tiene como protagonistas a los hoteles gijoneses. En ellos se vendieron una de cada cinco de esas pernoctaciones. Los alojamientos de la villa de Jovellanos llegaron a las 107.915 pernoctaciones, lo que compensó la nueva caída de sus homólogos de Oviedo. En la capital cerraron el primer mes del verano con 105.764 reservas.

Una cifra que, pese a tener más disponibilidad de plazas, no solo es inferior a la gijonesa en más de 2.000 reservas, sino que supone una caída del 6,1% en solo un año. Descenso en reservas provocado por la pérdida de un 12,2% de clientes. Por los alojamientos de Oviedo pasaron en julio 49.450 personas frente a las 56.319 alojadas en el inicio del verano de 2016.

Ese es el principal resumen del informe de los resultados hoteleros en julio publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Un mes que se tradujo en descensos de turistas y reservas para la hotelería cántabra; de clientes para la gallega y en crecimiento generalizado para la vasca. En viajeros y reservas, Asturias se queda como la tercera región del norte, aunque sus tasas de ocupación y la rentabilidad por plaza la sitúan a la cola del país.

Así, dice el INE que la ocupación media en Asturias fue en julio del 56,69%, una tasa muy lejana del 70% que la patronal hotelera considera mínima para que el sector sea rentable. Con esa ocupación, de menos de seis de cada diez de las 29.122 plazas disponibles, la rentabilidad se quedó en 40,3 euros. Es decir, ingresaron los hoteles esta cantidad por cada habitación ocupada, una cifra por debajo de los ingresos logrados, por ejemplo, por los hoteleros de Ceuta, que llegaron a los 50 euros.

Unos bajos ingresos que se quedan a casi 35 euros por debajo de la media nacional y que los empresarios relacionan con los bajos precios, 67,5 euros de media, así como el exceso de oferta. Según el INE, Asturias tiene abiertas 29.122 plazas hoteleras. País Vasco, con tres veces más población, dispone de 29.181. Su ocupación media es del 70%.

4,4 millones de ingresos

Unos números de los que se aleja la hotelería gijonesa. Según Divertia, la empresa mixta que gestiona la oferta de turismo y ocio en la ciudad, en julio la rentabilidad por plaza fue de casi 55 euros por habitación, tras haber marcado un precio cercano a los 77 euros al día, tarifa que supone un incremento del 7,8% sobre la del año pasado. Dice Divertia que, con esas tasas, en un mes los hoteles de Gijón ingresaron 4,4 millones de euros.

El Principado reconoce el descenso de turistas en julio, aunque prefiere destacar que, en los siete primeros meses del año, son ya 938.822 los turistas alojados en los hoteles, un 3,3% más. Las reservas llegaron a 1,8 millones. Un 5,3% más.

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