El 'Neretva', uno de los atractivos de la costa asturiana

El 'Neretva', escorado en el Cantábrico el 13 de agosto de 1992. / E. C.
El 'Neretva', escorado en el Cantábrico el 13 de agosto de 1992. / E. C.

M. MENÉNDEZ GIJÓN.

El pecio del 'Neretva' se encuentra a unos cincuenta metros de profundidad, a 1,3 millas de la punta Palo Verde (Ribadesella). En poco tiempo se convirtió en uno de los principales atractivos de la costa asturiana para la práctica del submarinismo, ya que el mercante, de 106 metros de eslora, reposa sobre su costado de estribor en un fondo arenoso que facilitó que se convirtiera en un arecife colonizado por actinias naranjas, anémonas y cientos de peces. Se trata de una inmersión a mucha profundidad, por lo que es necesario que los buceadores que bajen al pecio tengan una experiencia demostrada. Los expertos indican que «es casi buceo semiprofesional, porque no todos los buceadores deportivos pueden llegar hasta allí, solo los de niveles más avanzados».

El hundimiento del barco causó en su momento una gran expectación en toda Asturias. Ocurrió el 13 de agosto de 1992, cuando el buque croata, con el nombre del río que atraviesa la ciudad de Mostar, navegaba desde Bilbao hacia Turquía con un cargamento de casi 5.500 toneladas de ceniza de pirita.

El movimiento de la carga hizo que el buque escorara hacia estribor de forma muy peligrosa, por lo que los veinte miembros de la tripulación decidieron abandonar el barco en los botes salvavidas. Esa escora hizo que el 'Neretva' acabara sumergiéndose en las aguas del Cantábrico. La movilización de salvamento que se organizó fue muy importante, con dos buques y dos helicópteros, que lograron llevar hasta el puerto de Ribadesella a los tripulantes.

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