La norma de permanencia de la Universidad rebajó a 33 las expulsiones el curso pasado

La norma de permanencia de la Universidad rebajó a 33 las expulsiones el curso pasado

Se denegó una de cada diez solicitudes de alumnos para poder continuar con la carrera tras no haber aprobado los créditos obligatorios

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

«Creo que el problema está resuelto. Los resultados se verán a finales de este curso». El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, ya avanzaba el pasado mes de julio que la modificación del régimen de permanencia -acordada en mayo de 2016- reduciría de forma notable el número de reclamaciones registradas por el Consejo Social en años precedentes. Las estadísticas relativas al primer curso académico con la nueva norma ya vigente, el de 2016-2017, así lo constatan. Ese curso, un total de 287 alumnos de la Universidad de Oviedo presentaron una solicitud de permanencia. Fueron menos que un año anterior (un 23%) y que el curso 2014-2015 (un 48%) que, por otra parte, fue el de mayor número de reclamaciones presentadas: 554.

La flexibilización del régimen de permanencia ha tenido otra consecuencia clara. El número de alumnos que se vieron obligados a abandonar sus estudios por no cumplir con los requisitos marcados por la Universidad -33 el curso pasado- fue el más bajo de los seis últimos años. Claro que esas son únicamente las solicitudes de continuidad no atendidas. A esa cifra habría que sumar los casos que no llegan a pasar por la Comisión de Permanencia por uno u otro motivo. Es decir, los de alumnos que voluntariamente optan por cambiar de carrera «sin dramatismos, porque la gente se puede equivocar en su elección, y no pasa nada», subraya el secretario del Consejo Social, Ignacio Villaverde.

Porcentualmente, se aprecia también que el número de reclamaciones que acaban siendo desestimadas disminuyó el curso pasado. Si en el de 2011-2012 se rechazaron prácticamente cuatro de cada diez solicitudes, el año pasado solo se desestimó una de cada diez. La mayoría de las reclamaciones procedían de alumnos de Derecho, Económicas e Ingenierías. Del mismo modo, algo más de la mitad de los casos fueron resueltos a favor de los intereses de los alumnos. El 33% restante corresponde a solicitudes archivadas bien porque se comprobó que el alumno en cuestión cumplía las normas de permanencia o bien porque se trataba de meros reingresos en la Universidad.

Los 33 alumnos que el pasado año pidieron poder continuar y cuya solicitud fue denegada no lo tienen todo perdido. La Universidad de Oviedo les permite cambiar de carrera o volver a matricularse en los estudios de los que han sido apartados una vez transcurridos dos años. «Teniendo en cuenta que hablamos de unos 15.000 alumnos de grado, esa cifra es estadísticamente inapreciable. No te permite concluir que haya un problema. Además, estamos dentro de los márgenes de otras universidades», considera Villaverde quien también destaca el hecho de que el número de recursos presentados el pasado curso, cinco, sea el más bajo hasta el momento.

El «siguiente paso» para avanzar en la mejora de los resultados académicos del alumnado, considera el secretario del Consejo Social de la Universidad, es contar con tutores que lleven a cabo «un seguimiento individual y personalizado» de aquellos alumnos en los que se detecta algún tipo de problema, porque reiteradamente solicitan permanencia o han cambiado más de una vez de carrera, pone como ejemplo. Es algo que ya está poniendo en práctica la Universidad de Cantabria y que Villaverde está valorando plantear a la Comisión de Permanencia. «Con estos volúmenes creo se puede hacer. Con un número mayor de alumnos ya sería inabarcable».

Modificación de la norma

La tercera y, hasta el momento, última modificación del reglamento de permanencia de la Universidad de Oviedo desde la implantación de los estudios de grado y máster obliga a los alumnos de grado matriculados a tiempo completo a aprobar doce créditos cada curso para poder continuar con sus estudios (seis créditos en caso de que estén matriculados a tiempo parcial). Además, al cumplir los tres años de permanencia en la Universidad, tienen que haber superado 90 créditos.

Para los alumnos de máster, el reglamento de permanencia fija un límite máximo de tres cursos académicos para los matriculados en titulaciones de 60 créditos, cuatro para los de titulaciones de 90 créditos y cinco para los de 120. No obstante, lo más beneficioso de esa modificación para los estudiantes fue el hecho de que las convocatorias que tienen para aprobar una asignatura -siete- no corren si no se presentan al examen.

«Empeoraremos en algunos indicadores, porque si mantienes a los estudiantes más tiempo en la Universidad algunos indicadores bajan. Pero eso se compensa con que los estudiantes están mucho más tranquilos y pueden planificarse mejor», considera el rector. «Que no tengan que ir a los exámenes de forma obligatoria es una ventaja», añade.

Fotos

Vídeos