El Comercio

Salave, una larga tramitación de futuro incierto

Imagen de los lagos de Salave, en Tapia
Imagen de los lagos de Salave, en Tapia / LUIS SEVILLA
  • La compañía minera destaca, al finalizar la información pública, la «falta de datos técnicos que invaliden el futuro desarrollo» del negocio

  • La Confederación Hidrográfica reitera su negativa al proyecto. La empresa, por su parte, asegura que el informe de la CHC «no es vinculante»

Las casi setecientas páginas del último estudio de alternativas de la mina de oro de Salave presentado por la empresa Exploraciones Mineras del Cantábrico (EMC) no han sido suficientes para conseguir un informe favorable de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC). Finalizado el periodo de consultas incoado para dar a conocer ese documento en el marco de la tramitación ambiental, la Coordinadora Ecoloxista desveló ayer la valoración del organismo, que concluye que «ningún motivo existe para modificar, ampliar o completar» los informes desfavorables ya emitidos.

La CHC mantiene sus conclusiones aunque advierte diferencias entre el último documento y los anteriores. La mayoría, relativas a la concentración de sustancias contaminantes en los vertidos. Sin embargo, dado que la Consejería de Economía remarcó que el estudio «en modo alguno supone modificación del proyecto ni del estudio de impacto ambiental», la CHC se limita a señalar que «permanecen incertidumbres e indeterminaciones». El órgano ambiental también advierte al Principado de presuntas irregularidades en la tramitación ambiental, ya que emitió una Declaración de Impacto Ambiental en diciembre de 2012, «poniendo fin al expediente», y reprocha a la minera no seguir las orientaciones del Ministerio de Medio Ambiente.

«Medidas adicionales»

Asimismo, recalca que el informe del Instituto Geológico y Minero-al que han dicho no tener acceso detractores de la mina- descarta daños a los recursos hídricos «si se cumplen los parámetros establecidos por el organismo competente», la CHC.

Mientras los ecologistas han celebrado la resolución y han pedido que «dimitan los responsables de estas trampas en esta larga tramitación», desde EMC han subrayado que el informe de la Confederación «no es vinculante». Es más. En un comunicado, califica como «favorable» la «ausencia de datos técnicos que invaliden el futuro desarrollo de la iniciativa».

En todo caso, la empresa mostró «su disposición a instrumentar medidas adicionales que pudieran derivarse de las alegaciones e informes recibidos» para reducir el posible impacto ambiental del proyecto, que ha prescindido de la balsa de cianuro (que recibió un informe desfavorable de la CHC) y reducido los depósitos de estériles. Eso sí, matiza que las modificaciones que se incorporen para lograr la autorización ambiental, que se emitirá en un plazo de tres meses, «sean realizables y razonables y no desnaturalicen el proyecto».