«No cabía una resolución diferente», dicen los detractores del proyecto

  • Oro No reitera que el proyecto «no cumplía la normativa» y la Coordinadora Ecoloxista teme reclamaciones patrimoniales

La decepción que evidenciaban las declaraciones que hizo ayer la empresa Exploraciones Mineras del Cantábrico ante el rechazo del proyecto minero de Salave contrastaba con la satisfacción manifestada por los detractores de la iniciativa. Así, desde la plataforma Oro No, que ha canalizado la oposición al plan de explotación, no ocultaron ayer la buena acogida que ha tenido el pronunciamiento del Principado, «aunque no cabía una resolución diferente». Y es que «el proyecto no cumplía la normativa, tal como puso de manifiesto la Confederación Hidrográfica y se denunció reiteradamente por parte de organizaciones ecologistas y Oro No», expuso el colectivo.

Del mismo modo, la Coordinadora Ecoloxista d'Asturias celebró que «se haya reparado el error administrativo cometido en el año 2012», en referencia a la resolución que autorizó la galería de explotación, pero no la planta de tratamiento de minerales ni el depósito de estériles: «No era legal, al ser un único proyecto el presentado», insiste la organización, que teme que la tramitación que se ha llevado a cabo desde entonces «nos puedan traer reclamaciones patrimoniales».

Además, critica que «una vez más, el Gobierno de Asturias queda claramente marcado como consentidor de un proyecto ambientalmente inasumible, al que no ha podido dar el visto bueno». Y es que «no se puede compatibilizar la protección del medio ambiente con la defensa de la actividad económica por su elevado impacto ambiental».

Frente a esta opinión, el diputado regional de UPyD, Ignacio Prendes, no cree tenga cabida una reclamación patrimonial porque «la decisión está basada en criterios técnicos». De hecho, considera que denegar la autorización ambiental era «la única salida dentro de la legalidad vigente».