El Principado sitúa en 2016 el inicio de las obras de recuperación de La Poza

Asistentes a la reunión con el director de Recursos Naturales y responsables municipales.
Asistentes a la reunión con el director de Recursos Naturales y responsables municipales. / I. G.
  • La prolongación del espigón, la retirada de sedimentos o la creación de compuertas, ideas de los vecinos de Navia para regenerar el humedal

La acumulación de sedimento y la obstrucción de los canales que permitían la renovación del agua de La Poza de Navia con las mareas ya casi han acabado con sus usos lúdicos y amenazan su importancia ecológica. De hecho, ante el descenso de la salinidad del humedal, empiezan a detectarse cambios en la flora y fauna del enclave. Por eso, cualquier actuación que persiga la conservación del lugar no puede demorarse más tiempo. Es algo en lo que coinciden vecinos y responsables del Principado y el Ayuntamiento, como se puso de manifiesto en una reunión celebrada ayer en el centro cultural El Liceo para encauzar el proyecto de regeneración de La Poza.

Su redacción, a cargo de la administración regional, se acometerá «lo más rápido posible». El director general de Recursos Naturales, Manuel Calvo, indicó que «intentaremos tenerlo en estos próximos meses», con el objetivo de «intentar acometer las obras lo antes posible, si podemos, el próximo año».

Estos trabajos serán ejecutados por la Demarcación de Costas del Estado, que recibirá un proyecto que conciliará medidas para restaurar la fluctuación de agua y evitar la acumulación de arena. Para ello, podría plantear la prolongación del espigón de la playa -su escasa longitud es, para muchos, causa de la situación de La Poza- o la retirada de sedimentos hasta unos dos metros de profundidad.

La actuación que diseñe el Principado, de acuerdo a las propuestas que hicieron ayer los vecinos asistentes a la reunión, también podría consistir en el dragado integral de la ría para reducir la cota del tesón de arena que se acumula frente a La Poza. Así, se facilitaría que «se limpie sola» con el efecto de las mareas.

Otra de las ideas lanzadas en la reunión vecinal es la construcción de unas compuertas para regular la comunicación entre la ría y el humedal, una posibilidad que se barajó hace varios años.

La solución que finalmente se adopte, apuntó el alcalde, Ignacio García Palacios, será «lo más definitiva posible», pero «tratándose de un proceso tan dinámico como es el mar, el río, las mareas, sería muy atrevido decir que va a quedar para siempre». De hecho, tras un repaso histórico apoyado en doce mapas que repasan la historia de la ría desde el siglo XVIII, subrayó que «Navia es una lucha constante contra la naturaleza», ya que gran parte de su suelo urbano pertenecía al mar y al río. No obstante, sí se mostró convencido de que «solucionará por mucho años el problema de arenamiento que hoy tiene».