El Comercio

«Los años en Corias nos sirvieron de mucho en la vida»

Foto de familia de los asistentes, al término de la misa en la iglesia del Monasterio de Corias.
Foto de familia de los asistentes, al término de la misa en la iglesia del Monasterio de Corias. / L. Á.
  • Los antiguos alumnos del instituto laboral celebraron un año más su encuentro anual en el hoy Parador Nacional

Fieles a la cita, desde hace ya 21 años, antiguos alumnos del Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias, en Cangas del Narcea, celebraron ayer su encuentro anual. Unas 75 personas, de las cerca de 140 con que cuenta en estos momentos la Asociación de Exalumnos y Amigos de Corias (Adeaco), participaron en la actividad que se desarrolló en las mismas instalaciones en las que muchos de ellos pasaron entre cinco y siete años internos, hoy convertidas en Parador Nacional de Turismo.

Los actos comenzaron con una misa, oficiada por el padre Francisco Javier García Peñamedrano, 'Pachi', miembro de la orden de los Dominicos de Corias, a cuyo cargo estuvo el instituto laboral desde su fundación en 1957, hasta su cierre en los años ochenta cuando se levantó en el barrio de El Reguerón el nuevo centro de Formación Profesional.

Tras el aperitivo, en el claustro del monasterio, se celebró una comida en el salón Muniellos, antiguo taller de metal del instituto, que avivó los recuerdos entre muchos de los asistentes. Además de los buenos momentos que compartieron, lo primero que se les viene a la memoria al acordarse de aquellos tiempos es el frío que pasaban. «Desde que nosotros marchamos de Corias se erradicó una enfermedad que había antes en los críos, los sabañones», bromeó Jesús Ron.

«Teníamos los dedos gordos como morcillas de los sabañones, porque no teníamos absolutamente ningún tipo de calefacción ni agua caliente; pero yo creo que nos vino bien porque desde entonces no nos volvió a entrar ninguna enfermedad, salimos inmunizados del todo», ironizó Ron, que estuvo siete años interno.

Bromas aparte, aseguró, que «los años que pasamos en Corias nos valieron a todos mucho en la vida: para estudiar, para el trabajo, estábamos acostumbrados a la disciplina que nos inculcaron aquí y todos tenemos un patrón muy parecido en la conducta de la vida».

Desde toda Asturias

Ron llegó a Cangas del Narcea desde Navelgas, en el vecino concejo de Tineo, pero recordó que había alumnos de todas las zonas de Asturias. Desde Siero, las cuencas mineras, Gijón, Oviedo, Avilés, e incluso Madrid, llegaron ayer para participar en el encuentro de la asociación, que nació «con el objetivo de reivindicar la supervivencia del monasterio y convertirse en una herramienta para mantener viva una amistad que fue muy intensa», explicaba el exsenador socialista y exalcalde cangués José Manuel Cuervo, que preside la entidad.