El Comercio

800.000 euros para reparar el corredor del Narcea entre Soto de la Barca y La Rodriga

  • El tramo que se va a reparar corregirá los desperfectos que sufre este vial en algo más de veinte kilómetros y que es el principal eje de comunicación entre el Suroccidente y el centro de la región

El Consejo de Gobierno aprobó en la mañana de ayer la renovación del pavimento de la carretera regional AS-15, una vía que transcurre desde La Rodriga, en Salas, hasta el Puerto de Cerredo y que actúa como eje vertebrador del Suroccidente asturiano. El tramo del corredor del Narcea que se reparará será el que va desde la localidad de La Rodriga en Salas hasta la central de Soto de la Barca, en Belmonte de Miranda.

El tramo que se va a reparar corregirá los desperfectos que sufre este vial en algo más de veinte kilómetros y que es el principal eje de comunicación entre el Suroccidente y el centro de la región. El Principado ha destinado para la renovación del pavimento de esta carretera un total de 799.997 euros.

El alcalde del concejo de Salas, Sergio Hidalgo, de Foro, ve muy necesario que se repare este vial y cree que la actuación «beneficiará a toda la zona cercana al río».

El regidor apunta que la obra no llegará hasta La Rodriga, ya que el Principado había reparado ese primer tramo hasta la estación de servicio de Requejo, que a fecha de hoy tiene el pavimento «en buen estado».

«Asfalto raspado»

Por su parte la alcaldesa de Belmonte de Miranda, Rosa Rodríguez, aseguró que esta inversión es muy bienvenida ya que «se necesitaba».

La regidora explicó que el asfalto «está muy raspado», especialmente en el pueblo de San Bartolomé y en el cruce de San Martín, un punto clave por el que transcurre tráfico pesado procedente de la térmica de Soto de la Barca, en Tineo, y de la mina salense de Carlés.

La regidora apuntó la necesidad de reparar también la carretera AS-227, que va Somiedo, y la AS-310, que lleva a la mina de oro de Boinás.

Las obras de mejora en el resto del corredor del Narcea están incluidas en el Plan del Suroccidente, que deberá aprobar la Junta General antes de finalizar el año, según los plazos comprometidos por el Ejecutivo regional.