El Comercio

Álvarez muestra la trampa colocada en su almacén de patata.
Álvarez muestra la trampa colocada en su almacén de patata. / D. S. F.

«Intentaremos erradicar la polilla, pero puede que haya que convivir con ella»

  • El jefe de sección de Sanidad Vegetal del Principado reconoce la dificultad de acabar con este tipo de plagas

El jefe de sección de Sanidad Vegetal de la consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, Máximo Braña, reconoció ayer la dificultad que supone erradicar una plaga como la de la polilla guatemalteca de la patata, que afecta a los concejos de San Tirso de Abres, Vegadeo y Castropol. Braña aseguró a EL COMERCIO que la plaga de este microlepidóptero «se intenta erradicar», pero que «si no se puede, habrá que contenerla o convivir con ella». Así, incidió en la importancia de concienciar a los productores para que no transporten este tubérculo fuera de los tres municipios afectados. El responsable de Sanidad Vegetal no pudo estimar cuánto tiempo tardarán en erradicar esta plaga: «no lo sabemos».

En la mañana de ayer técnicos del Principado se desplazaban al polígono Río Pinto de Jarrio, en Coaña, donde instalaron trampas para las polillas en el interior de un almacén distribuidor de patatas. En este caso han colocado una trampa delta, que atrae a las polillas mediante feromonas y que servirá para controlar de manera preventiva los más de 20.000 kilos de tubérculos que se almacenan en esta nave.

El gerente de la distribuidora, Óscar Manuel Álvarez, indicó que todos los ejemplares con los que el trabaja proceden de fuera de Asturias y están sanos y valoró la instalación de estas trampas, «cuanta más seguridad mejor». Álvarez explicó que la plaga está afectando solo a los pequeños productores, que siembran la patata para consumo local. «En el mercado, las patatas no están afectadas», aseguró.

Cuarenta dispositivos

La consejería ha recibido, de momento, peticiones de cuarenta trampas para capturar a las polillas guatemaltecas que repartirán el próximo lunes en las reuniones informativas a todo aquel que se haya inscrito previamente en los distintos ayuntamientos.

Hay dos tipos de trampas. Una llamada delta, que tiene forma de tienda de campaña. Y, otra, un polillero. En ambos casos la polilla es atraída mediante feromonas. En las delta el insecto se queda pegado, ya que contiene un fondo engomado. En la otra, queda en un recipiente con agua y jabón, de donde no puede salir. En la delta, el patógeno es mas fácil de identificar en el laboratorio.