El Comercio

La polilla de la patata resiste en Canarias a las trampas colocadas ahora en Asturias

Varias patatas asturianas afectadas por la polilla.
Varias patatas asturianas afectadas por la polilla. / D. S. F.
  • El Cabildo Insular de Tenerife prueba ya un nuevo sistema con CO2 que busca acabar con ella por ahogamiento

«Las trampas de feromonas no acaban con la plaga de la polilla». Así de contundente se expresaba Carlos Tabares, experto en métodos para la extinción de estos lepidópteros y asesor de la empresa Fluidos Canarios S. L. Desde la década de los años noventa llevan ya en las Islas Canarias luchando contra esta plaga, que llegó a Asturias este verano desde Galicia. Y ninguno de sus métodos -entre ellos, las trampas con feromonas que se están usando en el Principado- ha funcionado.

A tenor de esa experiencia en Canarias, Tabares incide en que las feromonas «no son eficaces para extinguir a este animal invasor». El Cabildo Insular de Tenerife, de hecho, ya está probando nuevos métodos para tratar de acabar con este insecto. Aunque mantiene las trampas con feromonas, también está recurriendo ahora al CO2, un sistema que acaba con las polillas por ahogamiento.

Y en la búsqueda de métodos eficaces contra esta plaga también han realizado pruebas en Tenerife con el sistema denominado 'Nitrozone'. Y aunque los resultados de este experimento fueron satisfactorios, aún no se ha implementado este método que consiste en meter las patatas en una cámara estanca y someterlas durante 72 horas a gases como el nitrógeno, ozono y oxígeno con una pureza cercana al 97%. Un sistema que, en principio, ataca a esta polilla en cualquiera de sus estados, huevos, larva, crisálidas y la propia mariposa. Tabares defiende este método frente a las feromonas dado que este último tipo de trampas no han conseguido su objetivo en las últimas décadas. Se trata, de hecho, de una plaga muy complicada de erradicar, según reconocía el jefe de sección de Sanidad Vegetal del Principado cuando empezaron a tomar medidas tras detectarse la presencia de este insecto en Vegadeo, Castropol y San Tirso de Abres.

«Hemos realizado pruebas salvando ya 8.000 kilos de patatas», asegura Tabares sobre el 'Nitrozone'. La descontaminación debe realizarse en una cámara que se encuentre en torno a los nueve grados de temperatura, mientras los gases obligan a la larva de la polilla a salir de la patata, falleciendo fuera del tubérculo. Además, sella las galerías, por lo que las patatas «pueden ser utilizadas como semillas» y alimento en la cocina sin encontrarse el tubérculo vacío. El sistema no es peligroso para el cultivo y, tampoco, para el propio agricultor, aunque sus principales inconvenientes son que no se puede llevar a cabo en la tierra y hay que aplicarla únicamente a la cosecha recolectada.

Restricciones

Este experto en plagas, valora, por otra parte, las medidas que ha impuestos en Gobierno del Principado para evitar la expansión de la polilla guatemalteca por toda Asturias. Así, entiende que las restricciones al transporte, impidiéndose sacar patatas de los tres municipios afectados, constituyen una decisión «correcta». Eso sí, también advierte de que esta plaga, tras la situación que se vive en Canarias, «será muy difícil de controlar».

Y mientras el Principado intenta controlar y acabar con este insecto, a cada agricultor se le paga treinta céntimos por cada kilogramo de patata afectada.