El Comercio

«Estamos asistiendo a una revolución similar a la que supuso la imprenta»

Elisa Borsari, directora del simposio; Carlos Alvar, del Instituto Cervantes; José Ramón Feito, alcalde de Tineo; Santiago García Granda, rector de la Universidad; y Jesús Menéndez, de la Fundación Valdés-Salas.
Elisa Borsari, directora del simposio; Carlos Alvar, del Instituto Cervantes; José Ramón Feito, alcalde de Tineo; Santiago García Granda, rector de la Universidad; y Jesús Menéndez, de la Fundación Valdés-Salas. / L. Á.
  • Tineo clausura el simposio internacional sobre la importancia de las nuevas tecnologías en la investigación y difusión de los textos literarios

«Impresionado y profundamente sorprendido de la importancia de las nuevas tecnologías para los estudios de la literatura medieval». Así se mostraba Jesús Menéndez Peláez, director del Seminario Permanente de Estudios Medievales y del Siglo de Oro de la Fundación Valdés-Salas durante la clausura ayer en Tineo del Simposio Internacional Humanidades Digitales 'Medievo y Renacimiento'.

Este catedrático de Literatura de la Universidad de Oviedo no dudó en plantear que «estamos asistiendo a una revolución similar a la que supuso la imprenta de Gutenberg» y es que, aseguró, «todo esto era inimaginable hace cuarenta años, cuando presenté mi tesis doctoral y la única posibilidad eran las fotocopiadoras y las máquinas de escribir». Bajo la tutela del Instituto Universitario de Investigación Miguel de Cervantes de la Universidad de Alcalá y la Fundación Valdés-Salas en colaboración con la Universidad de Oviedo, durante dos días investigadores y profesores universitarios especializados de toda España, Reino Unido y Estados Unido analizaron la evolución de los servidores digitales de literatura española y su contribución a la investigación, transmisión y difusión de textos.

Carlos Alvar, director del instituto cervantino, destacó que el seminario ha reunido a los responsables de diez proyectos y plataformas de humanidades digitales; «trabajamos de forma simultánea y coordinada en hacer que el español tenga una presencia importante en la red». Entre ellos destacan Parnaseo, servidor de Literatura Española; PhiloBiblon, base de datos de acceso gratuito de la Universidad de California sobre textos romances escritos en la Edad Media; el Comedic, catálogo de obras medievales impresas en castellano; y las bases del departamento de Filología de la Universidad de Zaragoza, dedicadas a los libros de caballerías y al cuento medieval. Es evidente, señaló Alvar, «que las humanidades digitales se han beneficiado de la iniciativa de estos programas o plataformas, que suponen un avance enorme y que nos ha permitido encontrar textos nuevos, reclasificar algunos mal clasificados y acercarnos a las interioridades de algunos de los proyectos».

«Reto de futuro»

A la clausura acudió el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, que indicó que «la edición digital representa un verdadero reto en el futuro para los especialistas, y particularmente para los que se dedican a la historia de los documentos».

No solo permiten realizar un análisis más complejo y rico, sino también para facilitar el acceso a los contenidos tanto a especialistas como a no especialistas, «porque este es un punto importante, el que los documentos históricos estén cada vez más accesibles».