El Comercio

Soldados romanos por la vía de la Mesa

Los miembros del equipo Joao Fonte y Andrés Menéndez, durante los trabajos de microtopografía en el yacimiento de Cueiro.
Los miembros del equipo Joao Fonte y Andrés Menéndez, durante los trabajos de microtopografía en el yacimiento de Cueiro. / ROMAN ARMY
  • Los últimos hallazgos arqueológicos confirman el paso y asentamiento de las legiones en Somiedo y Teverga

Los trabajos se iniciaron con muy buenas expectativas y las mejores previsiones se han cumplido. El equipo arqueológico que en las últimas dos semanas ha llevado a cabo investigaciones en los yacimientos de El Xuegu la Bola, en Somiedo, y Cueiro, en Teverga, ha hallado signos evidentes del paso del ejército romano por la Vía de la Mesa.

Durante los primeros días la investigación se centró en Teverga, a 1.440 metros de altitud, en un espacio constituido por dos recintos y desde el que se controla un paso estrecho de la Vía de la Mesa. No tardaron en aparecer los primeros materiales, aunque no todos son pistas del paso de los romanos. Así, en las primeras jornadas se hallaron restos de munición que los arqueólogos atribuyen a la Guerra Civil española y también de un proyectil que apunta a los siglos XVIII o XIX. Materiales que dan testimonio de varios conflictos a lo largo de la historia y de que ejércitos y soldados han elegido tradicionalmente este lugar estratégico, controlando el paso de la Mesa, para asentarse y combatir.

Poco a poco, y a pesar de que estos recintos eran habitados provisionalmente y por un corto espacio de tiempo, fueron descubriendo los investigadores evidencias del paso de las legiones romanas. Entre ellos, restos de una aguja que parece formar parte de un cuchillo y que «por su tipología encajaría en este periodo», explica José Manuel Costa, uno de los miembros del equipo arqueológico. También se localizaron varios vástagos y piezas de hierro que encajan con las tipologías de las clavijas de las tiendas de campaña, características de estos campamentos en marcha. El trabajo sobre el terreno hace sospechar también que en este recinto hubo dos momentos de ocupación. En las imágenes aéreas ya se había constatado la existencia de dos recintos, «uno de ellos se ajusta a una cumbre desde la que se controla la vía, pero ahora estamos pensando que hubo dos momentos de ocupación y que en una segunda fase el campamento se pudo ampliar y extenderse a otra cumbre desde la que se controla más territorio». Para constatar esta hipótesis será necesaria una intervención más amplia. El año que viene, este equipo promete volver.

La investigación se trasladó después a Somiedo, a 1.700 metros de altitud. Las evidencias del paso de los romanos por aquí tardaron más en aparecer. Ya casi en el último momento se localizó una pieza magnífica «de enmangue tubular», que, entienden, iría encajada en un mástil de madera, como un arma arrojadiza. Aunque por su tipología fue usada a lo largo de la historia, el contexto y el grado de deterioro hacen pensar que pertenece a la época romana. Junta a ella fueron hallados otros fragmentos, también vinculados al equipamiento militar y que confirman que el de El Xuegu la Bola es, junto al de La Carisa, uno de los campamentos a más altitud del ejército romano.

Todavía quedan por delante horas de estudio de los materiales y herramientas, pero el trabajo de campo indica que las dos áreas se corresponden con la denominada 'castra aestiva', «yacimientos ocupados por un breve periodo por las legiones, en el transcurso de sus maniobras de ocupación y conquista del territorio, confirmando así la importancia de la vía de la Mesa como ruta de penetración», apuntó David González.