El Comercio

Los pinos que impedían ver la tele

Mar Pérez enciende un televisor en Soto de Luiña.
Mar Pérez enciende un televisor en Soto de Luiña. / D. S. F.
  • Soto de Luiña asegura que unos árboles de la parroquia de Mumayor y Beiciella impiden la llegada de la señal y reclama que se talen

Los vecinos de Soto de Luiña continúan sin poder ver la televisión. Y la culpa, sostienen, la tienen unos pinos, propiedad de la parroquia rural de Mumayor y Beiciella, que impiden que la señal llegue correctamente a este núcleo de Cudillero.

La asociación de vecinos El Carballo está molesta con esta entidad pública ya que, indica, se niega a cortar estos árboles a pesar de que «la empresa de mantenimiento del repetidor les ofreció cortar la madera pagándoles el doble de lo que costaban», indicó Mar Pérez, tesorera del colectivo vecinal, quien explicó que la parroquia se quedaría con la madera para venderla.

Muchos vecinos han optado por la televisión de pago para evitar las constantes interrupciones que sufren en su televisor. «Cada vez que llueve o hace un poco de brisa se corta», explicaba Beatriz López, gerente de Apartahotel Rural La Hortona, quien recalca que incluso los clientes se quejan porque la televisión no se ve.

Casi dos años llevan padeciendo estos cortes. Solo un particular accedió a cortar unos árboles, pero los que realmente impiden que la señal llegue, insisten los afectados, son los de la parroquia rural, que «está buscando una compensación económica anual por tener instalado allí el repetidor», apuntó Pérez.