El Comercio

Suspendido el juicio contra el edil de Castropol por un delito de acoso sexual

  • La Fiscalía pide para el edil una multa de 2.880 euros y una indemnización de 15.720 por daños morales para la víctima

La vista oral contra un concejal del Ayuntamiento de Castropol acusado de un delito de acoso sexual cometido contra una trabajadora municipal en mayo de 2015 ha sido suspendida y aplazada hasta el próximo 13 de febrero tras aceptar el juez nuevas pruebas, entre ellas la historia clínica de la denunciante.

El abogado de la defensa del edil, Ernesto Tuñón, solicitó al titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Avilés, que lleva el caso, que se aporte la historia clínica de la denunciante "para saber si tenía patologías previas a las que ahora dice que se le han generado". También solicita la defensa que la historia clínica pueda ser vista por un especialista en psiquiatría y psicología. Se ha admitido la prueba de dos testigos "que son absolutamente relevantes porque podrán desvirtuar la versión de la denunciante".

Con estos testigos, según el legrado, "va a poder probarse cómo nada tiene que ver con lo que se está aquí denunciando, que son cuestiones políticas que nada tiene que ver con un supuesto abuso de una persona a otra".

La Fiscalía pide para el edil una multa de 2.880 euros y una indemnización de 15.720 por daños morales para la víctima por unos hechos ocurridos el 2 de mayo de 2015 cuando el acusado era concejal de Obras y jefe directo de la víctima.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el acusado recogió a la mujer a las 9:00 horas con su coche para llevarla al lugar donde desempeñaba su trabajo como operaria de limpieza en una carpa situada en el muelle. Una vez que llegaron, el acusado se abalanzó sobre la mujer, la besó y, tras recriminarla ella lo que hacía, le dijo: "Dame un beso, dame un beso", según el relato del Fiscal.

La empleada municipal intentó desabrocharse el cinturón para irse y apartó la cara, momento que aprovechó el acusado para cogérsela y que no la quitara, iniciando un forcejeo hasta que la víctima logró salir del coche.

A consecuencia de estos hechos, añade la Fiscalía, la mujer sufrió una crisis de angustia y, debido al nerviosismo que le ocasionada volver a su puesto de trabajo, estuvo a tratamiento con ansiolíticos, un proceso del que tardó en curarse 252 días y le dejó como secuela un trastorno distímico.

Ernesto Tuñón formuló una protesta porque no se admitió un oficio de los Servicios Sociales para ver si a la denunciante le habían quitado o no la custodia de sus hijos, "por razón de su patología, digámoslo así".

Ni la denunciante ni su abogado han querido hacer declaraciones sobre los hechos ante los medios de comunicación y se remiten al juicio que se celebrará en la misma sala el próximo 13 de febrero.

El alcalde de Castropol, José Ángel Pérez García, que se ha personado en el juzgado, ha defendido la inocencia de su compañero de filas, limitándose a decir que cree que "no hubo nada" por lo que apoya "a la persona, nada más".

Sobre la petición de la FSA de que dimita el concejal denunciado, el regidor ha dicho que hablará con los órganos de su partido, y ha recordado que hay unos criterios fijados en un código ético.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de acoso sexual y solicita que se condene al acusado a 12 meses de multa a razón de 8 euros diarios con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de 6 meses de prisión, al pago de las costas procesales y al abono de una indemnización a la víctima de 15.720 euros por daños morales de la que pide que responda de forma subsidiaria el Ayuntamiento de Castropol.