El Comercio

Tineo despide a un hombre «bueno»

La iglesia de San Pedro de Tineo se llenó para despedir al párroco local.
La iglesia de San Pedro de Tineo se llenó para despedir al párroco local. / L. ÁLVAREZ
  • Cientos de personas asisten al funeral del párroco Cándido García, fallecido el domingo tras varias semanas ingresado en el hospital

Llegó a Tineo poco después de ordenarse sacerdote, en 1972, y en este concejo desarrolló su labor desde entonces. Su implicación no solo con la vida religiosa sino con todo lo relacionado con la comunidad le valió el cariño, admiración y respeto de todos los vecinos. Por eso ayer, la iglesia parroquial de San Pedro se llenó de amigos que no quisieron faltar a dar su último adiós a Cándido García Tomás, párroco local, fallecido el domingo a los setenta años de edad, tras varias semanas ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias.

Natural de San José de Zardón, en Cangas de Onís, Cándido García había nacido en 1946 en el seno de una familia de convicciones religiosas, en la que dos de los cuatro hermanos se ordenaron sacerdotes. Comenzó su labor pastoral como ecónomo de Santo Tomás de La Pereda, en Tineo, y durante los 44 años que estuvo en ejercicio pasó por casi todas las parroquias del concejo, desempeñando los cargos de arcipreste de Tineo, miembro de la permanente del Consejo Pastoral, administrador parroquial y miembro nato del Consejo Pastoral diocesano desde 2011. Además, desde 2010 y hasta hace unas semanas, fue arcipreste de El Acebo, que comprende las parroquias de Tineo, Allande, Cangas del Narcea, Ibias y Degaña.

Más de una treintena de sacerdotes, llegados desde todas las parroquias de Asturias, participaron ayer en el funeral celebrado en Tineo, que estuvo presidido por el vicario general de la diócesis, Jorge Juan Fernández Sangrador, que se encargó de loar la figura de don Cándido, «un hombre profundamente bueno, con una gran fuerza de voluntad y que se fue con la discreción con la que vino».

No faltaron las referencias a su gran trabajo pastoral, pero también a su labor en el ámbito social, participando y asesorando en todo lo referente al mundo rural, como la creación de cooperativas.

Fueron muchos los tinetenses que ayer hacían referencia a su implicación y participación en cualquier iniciativa en beneficio de la comunidad. Otros muchos lo recordaban en su faceta de profesor de religión en el instituto de enseñanza secundaria local, logrando mantener una elevada matrícula tras dejar de ser obligatoria la materia.

Defensa de los vaqueiros

En la memoria de todos también está su defensa del colectivo vaqueiro y su petición de perdón en nombre de la Iglesia por las discriminaciones que sufrió este pueblo, además de los sermones reivindicativos que cada año pronunciaba en la fiesta local de San Roque, con demandas y peticiones de mejora de las infraestructuras en la comarca o mayor implicación de las administraciones con el Occidente.

Tras el funeral en Tineo, los restos mortales de Cándido García partieron, entre el aplauso de los tinetenses, en dirección a su localidad natal, en Zardón, donde a las cinco de la tarde se celebró un nuevo oficio y fue enterrado en el cementerio parroquial.

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