El Comercio
María Jardón le inyecta a 'Sil' insulina en el jardín de su casa de acogida temporal.
María Jardón le inyecta a 'Sil' insulina en el jardín de su casa de acogida temporal. / D. S. FUENTE

'Sil', el perro diabético que busca casa

  • Abandonado cuando era un cachorro, enfermó tras una adopción fallida. Ahora, le tienen que inyectar insulina dos veces al día

«Es el perro más bueno que yo conocí nunca». Así describe María Jardón a 'Sil', a quien tiene acogido en su casa desde hace algo más de un mes. 'Sil' es un perro diabético de cinco años, que tiene que ser pinchado dos veces al día antes de cada comida y que, además, está buscando un hogar.

Este mestizo de mastín fue encontrado por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en Valdés en enero de 2012, cuando apenas era un cachorro. La Protectora de Animales del Occidente Astur se hizo cargo de él y le buscó un hogar, pero sus nuevos dueños no lo cumplían los requisitos impuestos por la protectora, ya que «lo tenían constantemente amarrado», explicó Ángela Carrubba, presidenta de la asociación. Por este motivo en la protectora, tras una de sus visitas rutinarias a las nuevas adopciones, decidieron acogerlo de nuevo. Tras la vuelta al albergue 'Sil' enfermó, nadie sabía lo que le ocurría.

«Tenía los mismos síntomas que yo cuando me da una subida de azúcar», explicó Carrubba, que lo llevó al veterinario, donde se le detectó su enfermedad. «No sé cómo no me di cuenta antes», añade la presidenta de la protectora, que también padece diabetes.

«Es muy divertido»

Ahora la protectora le está buscando un hogar. «Es difícil porque tiene que seguir un tratamiento», reconoció Carrubba. La familia que lo tiene acogido de manera temporal apuntó que «es cuestión de organizarse». María Jardón y su novio, Daniel Pérez, vecinos de Medal, en el concejo de Coaña, tienen acogido a 'Sil' desde hace seis semanas y todos son buenas palabras hacia él. «Es un perro muy divertido y le enseña cosas al nuestro», aseguró Jardón, quien anima a que alguien dé el paso y se haga cargo de 'Sil'.

'Sil' debe pincharse insulina dos veces al día, justo antes de cada comida, algo sencillo pero que obliga a estar pendiente de que el perro coma su ración después de inyectarle esta sustancia.

María Jardón también asegura que formar parte de la red de casas de acogida de esta protectora no supone ningún inconveniente ya que la entidad se hace cargo de los gastos del perro.

«Nos aporta mucho cariño», destacó de 'Sil'. Además quiso animar a la gente a que ofrezca su casa para acoger a canes que no tienen un hogar ya que «los perros te aportan mucho más que tu a ellos». La protectora de Animales del Occidente Astur está realizando constantemente campañas para recibir donativos de alimentos para perros. Ahora pide que la gente done latas y piensos para mascotas diabéticas como 'Sil', para poder mantenerlo hasta que encuentre un hogar definitivo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate