De Azkárate-Gaztelu.
De Azkárate-Gaztelu. / M. ROJAS

«Soy inocente, usé mis días libres como policía para ir con la Federación de Fútbol»

  • El agente acusado de cobrar sin ir a trabajar dice, en una sesión que se aplazó tras sufrir un desmayo, que los alcaldes se lo «consintieron»

En la jornada de ayer prestó declaración en la Audiencia Provincial Gonzalo de Azkárate-Gaztelu Suárez, policía local en Cangas del Narcea y expresidente del Comité Nacional de Fútbol-Sala en la Federación Española de Fútbol, quien está acusado de cobrar más de 120.000 euros sin haber cumplido durante cuatro años con sus jornadas de trabajo. La Fiscalía solicita cuatro años y siete meses de prisión e inhabilitación absoluta por nueve años y seis meses.

De Azkárate-Gaztelu se declaró «inocente» durante la sesión, que tuvo que ser suspendida tras sufrir el acusado un desvanecimiento. Antes de que esto sucediera, insistió en que compatibilizaba su trabajo como policía local con el de directivo de la Federación Española de Fútbol «gracias a la flexibilización de horarios».

Según explicó su abogado, Jorge Muñoz, «el trabajo de Gonzalo estaba adaptado a su situación personal» ya que pesaba más de 170 kilos. El agente, explicaron, pudo representar a la Federación gracias a que disponía de más de noventa días de descanso. «Cincuenta días de los descansos semanales, treinta de vacaciones y seis como liberado sindical, además de los festivos», detalló.

El letrado de la defensa considera que «no hay delito penal porque no hay ningún engaño para cobrar una nómina». Además asegura que la situación fue consentida por los diferentes alcaldes que estuvieron en el cargo: José Manuel Cuervo (PSOE), José Manuel Martínez (IU) y José Luis Fontaniella (PP), que a pesar de haber denunciado la situación en 2012, apostilló Muñoz, «lo consintió durante todo un año». El abogado cree que en caso de haber algún problema «deberían haberle incoado expediente disciplinario o incapacidad». «No hay delito penal», insistió. Muñoz recordó que Azkárate-Gaztelu no manejaba fondos públicos por lo que «no se puede considerar que haya incurrido en malversación de caudales públicos». «Decir que es un delincuente igual que un alcalde que se queda con el dinero de una obra pública es incomparable», remarcó.

Su jefe, acusado

El juicio se reanuda hoy. Azkárate-Gaztelu terminará de prestar declaración y expondrá su versión Antonio Menéndez, jefe de la Policía Local, para quien la Fiscalía pide nueve años de prisión y catorce de inhabilitación por un delito de malversación y otro de falsedad documental bajo la acusación de permitir que De Azcárate-Gaztelu no fuera al trabajo.

Su defensa apunta que lo único que hizo fue organizar los servicios teniendo en cuenta la situación de este agente, por lo que le asignó «servicios más relajados con flexibilidad para que no influyera negativamente en la seguridad ciudadana».