«El cormorán es un grave problema para nuestros ríos, nos guste o no»

Heber Arenas, José Antonio Lázaro, Pablo Osendi y Enrique Berrocal, ayer, en el debate sobre el futuro de los ríos asturianos.
Heber Arenas, José Antonio Lázaro, Pablo Osendi y Enrique Berrocal, ayer, en el debate sobre el futuro de los ríos asturianos. / FOTOS: PALOMA UCHA
  • Los pescadores piden en Cornellana reducir su población en al menos un 50% , controlar el caudal que usan las eléctricas y más zonas protegidas

La pregunta era directa: «¿Qué ríos queremos para el futuro?». Los cuatro participantes del debate, celebrado ayer en la Feria Capenastur de Cornellana, lo tenían claro y hubo casi unanimidad en algunas de sus respuestas. «Nos guste o no, el cormorán es el principal problema para los ecosistemas fluviales», señaló el presidente de la Asociación de Pescadores El Banzao, Pablo Osendi, quien echó la vista atrás para recordar que esta ave llegó a los ríos asturianos hace 25 años en busca de la comida que no encontraba en las zonas marinas. «Es un auténtico depredador, cuyos bocados predilectos son la anguila y la lamprea. Son especies autóctonas y los grandes olvidados», dijo, sobre los estragos que causa el cormorán.

Como él, su homólogo en la Asociación de Pescadores Las Mestas del Narcea pidió también la reducción de la población de esta ave en un 50%, reclamación apoyada por el vocal de la Real Sociedad Asturiana de Pesca Fluvial Heber Arenas. «Desde grupos neoecologistas se está vendiendo que buscamos la matanza indiscriminada del cormorán. No queremos eso, pero sí un control, que haya un equilibrio», abundó Osendi, «porque está alterando los sistemas de reproducción natural, ya que las especies están abandonando sus fregones (zonas de desove de salmónidos, como la trucha o el salmón) porque tienen miedo». ¿Y, por dónde pasa ese control? «Matando», señaló a las claras Osendi. «Ya me gustaría que hubiese una alternativa al sacrificio, pero no existe. En los países nórdicos, paradigma de la conservación, matan cormoranes y nadie se escandaliza».

La propuesta no fue del todo compartida por Juan Antonio Lázaro, gerente del Grupo de Desarrollo Rural Bajo Nalón. «¿Por qué el 50%, exactamente y no otro porcentaje? Creo que, igual que exigimos a los demás rigor, también en este caso debemos aplicarlo», apuntó y quiso señalar que el cormorán no es como el jabalí o el lobo una especie autóctona. En Asturias, casi coincidiendo con el desove de los salmones, hay entre 1.000 y 1.500 cormoranes. Todos los años, con permiso de las guarderías, se cazan 250.

Sin modelo definido

Lázaro, que actuó de moderador, indicó que «para responder a la pregunta sobre hacia dónde vamos en la gestión de los ríos, hay que saber primero de dónde partimos y no hay ni un plan general ni uno específico para cada cuenca, pues no es igual la del Cares que la del Esva». Pidió, por tanto, el desarrollo de la ley, «que exige hacer un inventario real de los recursos que tenemos, tanto en especies como en espacios». También «un estudio sobre la capacidad de carga que pueden tener los río conforme a su hábitat, cantidad de alimentos y caudal», solicitó Heber Arenas, quien puso sobre la mesa otras propuestas, como «la existencia de más tramos protegidos en los ríos, pues la presión de la pesca es elevada» y controlar el caudal que utilizan las eléctricas. «En el caso concreto del Narcea, hay grandes subidas y bajadas. Al disminuir tanto el agua, los insectos que habitan en él se ahogan con el fango y son ellos la base alimenticia de salmones y truchas», apuntó. Arenas también es partidario de «mejorar la calidad del agua», aunque reconoció que se ha mejorado mucho en este aspecto. Con él coincidió Enrique Berrocal, quien aludió a la poca ayuda económica que tienen del Principado en la limpieza de los ríos. En su intervención volvió a reclamar un plan de repoblación para la cuenca del Narcea y el Nalón, «porque siguen sin hacernos caso» y recordó cómo su asociación ha iniciado un estudio, marcando a los alevines, para conocer su supervivencia.

El debate tuvo lugar una hora antes de que el alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, entregara el Asturpesca de Plata a Cándido Iglesias, quien lleva más de medio siglo a orillas del Narcea y «pocos conocen tan bien cada rincón y su cultura».

Quini, premiado

También fue premiado Enrique Castro, 'Quini', exjugador del Sporting y del Barça, «querido y respetado por oviedistas y madridistas», por «sus valores en defensa de la caza y de la pesca». Quini recibió el galardón «con mucho orgullo» y pidió «mucha salud para todos» y poder regresar el año que viene a Capenastur. Preguntado por EL COMERCIO por esta faceta, señaló que sendas aficiones se remontan a los años setenta, cuando jugaba en el Sporting. «Salía a cazar por Asturias con Redondo, Cundi, Piñel, Herrero II y mi hermano Jesús. Íbamos los lunes, cuando teníamos descanso, y nos gustaba porque, para nosotros, suponía, sobre todo, ir de monte y estar juntos. Antes, se podía cazar en muchos sitios; ahora está más limitado. También llegamos a ir a Portugal». En cuanto a la pesca, confesó que le gustaba pescar «en Ambás y en la zona del Cabo Peñas». Le acompañaban, también en esta ocasión, Herrero II y su hermano Jesús.