Boal acaba con la turbidez del agua tras externalizar el suministro

La gestión a cargo de Asturagua también logra solucionar los problemas de malos olores y ausencia de cloro

D. S. FUENTE BOAL.

Agua turbia, con mal olor y sin cloro. Así describen los vecinos de Serandinas, Miñagón y Pendia al agua que sale de los grifos de sus viviendas, procedente de la traída municipal de agua. Para poner fin a esta situación, el pasado martes, el Ayuntamiento de Boal adjudicó a Asturagua la limpieza y desinfección de esta conducción que «generaba turbidez, aunque no entrañaba peligro para el consumo», aseguró el alcalde, José Antonio Barrientos.

Una opinión muy distinta a la que tienen los vecinos, quienes aseguraron que «esta situación sí que creaba problemas ya que hay mucha gente con gastroenteritis y todos coinciden que es por la insalubridad del suministro», dicen algunos residentes tras asegurar que el depósito «no se limpia desde hace años». Y es que el principal problema de esta traída es que proviene del río Frío, un arroyo con un caudal demasiado pequeño y que está rodeado «de vacas que pastan a su alrededor», según dijo el presidente de la promotora de Foro, Manuel Piquín.

Para el portavoz forista, el suministro de agua no solo se centra en estos tres pueblos sino que «el agua no se clora en todo el concejo» y aseguró que «en la pasada legislatura, el alcalde lo reconoció en un Pleno. Además, aseveró que en las viviendas «no llegan restos de cloro residual» y que así lo ha podido comprobar con un medidor. Una situación, según dijo, que «ocurre en todo el concejo». El proceso de desinfección y purificación de las aguas de consumo es, en opinión del portavoz de Foro, «algo que recoge la ley». Por eso, calificó de «necesario» llevarlo a cabo, tal y como pidieron en diferentes plenos durante la pasada legislatura, cuando tenían representación municipal.

Embotellada para el consumo

Por su parte la concejala, de IU, Patricia Suárez, se mostró molesta por el mal estado de la red de abastecimiento. «Es indignante que suban las tasas y no se mejore el servicio», dijo. Suárez coincidió con el portavoz forista que «en muchos pueblos, no se clora», una situación que negó el alcalde -quien manifestó que «los análisis dan bien»- y que contrasta con la analítica realizada por los vecinos a nivel particular el pasado mes de noviembre. «El resultado de este estudio fue que el agua no era apta para el consumo, según figura en la analítica», defendieron. Desde entonces, muchos utilizan agua embotellada para el consumo diario, aunque según Piquín «para potenciar la zona y fijar población hay que comenzar por lo más básico, el agua», dijo como crítica al equipo de gobierno socialista.

El portavoz comparó la situación de Boal con la del concejo de Grandas de Salime donde «el alcalde se molestó por mejorar el suministro de agua de sus vecinos», y recordó que se invirtieron más de 200.000 euros en las traídas del concejo.

Los vecinos esperan que la adjudicación de la gestión de abastecimiento ahora a una empresa privada «solucione el problema», y aseguran que ya el primer día se ha notado el uso de cloro en el suministro. Suárez dio a conocer que este problema existe en más pueblos del concejo como «como ocurre en Lendeiglesia», apuntó.

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