'Bruji', la perra que siguió el rastro hasta encontrar al anciano desaparecido en Salas

'Bruji', la perra que siguió el rastro hasta encontrar al anciano desaparecido en Salas
'Bruji' olfatea acompañada de su adiestrador, Miguel de Prado, en una sesión de entrenamiento. / UCRPA
Salas

La perra, con ocho años de adiestramiento, halla a un anciano que había desaparecido

BELÉN G. HIDALGO (CAMUÑO) SALAS.

'Bruji' lo ha conseguido. Su hocico no le ha fallado y le ha convertido en protagonista de una historia que ha sucedido en Salas. «Es la primera vez que un perro encuentra a la persona desaparecida siguiendo el rastro desde el principio hasta el final», explica el presidente de la Unidad Canina de Rescate del Principado de Asturias, Agustín Ortal. En varias ocasiones se quedó muy cerca, a apenas unos metros de la víctima, pero el martes llegó hasta el desaparecido, conduciendo a los miembros del operativo de búsqueda hasta el objetivo. La hazaña corrió de boca en boca a lo largo de la jornada.

El hito es obra de esta sabueso, de raza Beagle, que lleva ocho años entrenando bajo las directrices de Miguel de Prado. Está especializada en la modalidad de 'mantrailing', es decir, la búsqueda de personas siguiendo un olor de referencia. «Sigue el rastro de una prenda que esté lo más higiénica posible y que solo haya tocado el desaparecido. Además, necesita el último punto de avistamiento de la persona», cuenta De Prado.

El escenario donde 'Bruji' hizo historia fue la localidad salense de Camuño, donde se denunció la desaparición de un anciano de 81 años a última hora de la tarde del martes. Junto a los bomberos, la Unidad Canina de Rescate, en coordinación con la Guardia Civil, inició la búsqueda en la que participaron dos guías y cuatro perros.

«Fue de libro. 'Bruji' partió del punto donde se vio por última vez al desaparecido y nos marcó un sentido que, en este caso, fue el contrario al que indicaban los vecinos», relata Ortal. 'Bruji' resultó infalible y, un kilómetro después, halló al octogenario. Actuó en una zona donde se habían entremezclado los olores de todos los vecinos que ayudaron en la búsqueda. «Esos rastros eran más frescos que el de la persona desaparecida. La gente llevaba horas buscando al anciano», apunta el adiestrador. La perra se centró únicamente en ese olor y desechó todos los demás, marcó una dirección y localizó al hombre. «El focalizar la búsqueda, economiza tiempo, que es muy importante en estos casos. Hacía frío y el señor había salido sin ropa adecuada», subraya De Prado.

'Bruji' siguió el rastro sin despistarse de su objetivo. A apenas un kilómetro de la vivienda, en un prau, la perra hallaba al desaparecido. Según el Servicio de Emergencias, eran cerca de las diez de la noche del martes cuando recibieron la llamada: el anciano había salido de casa a las cuatro de la tarde y no había regresado. Faltaban quince minutos para la una de la madrugada del miércoles cuando hallaron al anciano. Se encontraba bien, pero con algo de frío y lo trasladaron a su domicilio, donde fue atendido por el equipo de Atención Primaria. 'Bruji' había finalizado con éxito su misión.

No es el olfato lo único exquisito de 'Bruji', pues las recompensas le gusta que sean a base de comida. «Come variado, ternera de primera, pollo o chorizo, que le encanta. Es algo en lo que no escatimo», cuenta su adiestrador. Orgulloso de su perra, tampoco regatea en halagos hacia sus compañeros. «Sin el trabajo en equipo no sería posible. Son muchas horas de entrenamiento».

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