«Es un calvario vivir aquí. Me he tenido que ir», afirma el exalcalde de Cudillero

Francisco González, Quico, a la salida del Juzgado en Oviedo. / H. Á.
Francisco González, Quico, a la salida del Juzgado en Oviedo. / H. Á.

Francisco González asistió a una vista que quedó aplazada al afrontar también una querella en Pravia por denuncia falsa contra el jefe policial

DAVID SUÁREZ FUENTE OVIEDO.

El juzgado de lo Penal número 3 de Oviedo suspendió ayer la vista oral contra el exalcalde de Cudillero, Francisco González, Quico, acusado de denuncia falsa contra el jefe de Policía Local, al haber otra querella por los mismos hechos en un juzgado de Pravia. El exregidor presentó esta solicitud y tras esperar más de una hora, el juicio quedó aplazado.

El abogado del sargento-jefe, Gonzalo Botas, explicó que esta vista pertenece al «procedimiento inicial», en el que el exalcalde está acusado de inventar un procedimiento por el cual simuló un expediente contra su defendido por unos cobros ilegales a la Comisión de Festejos, y por el cual la Fiscalía le pide una pena de un año de prisión y una multa de 4.050 euros por delito de prevaricación y denuncia falsa.

González aseguró, tras su salida del juzgado, que «me quieren condenar dos veces por lo mismo». En su opinión, «pretenden mezclar el caso de los chiringuitos con el de las fiestas». Y es que el exalcalde ya fue condenado por un delito de exacciones ilegales por cobrar a cuatro chiringuitos la seguridad nocturna prestada por los agentes de la Policía Local durante los veranos de 2003 a 2008. «A las fiestas nunca se les cobró», dijo 'Quico', quien explicó que en este caso «los policías cobraban las horas extra en sus nómina».

Francisco González señaló que «yo lo único que hice fue tramitar un expediente que puse en manos de la Fiscalía», un hecho que hizo tras conocer, «por dos exconcejales del PP» que el jefe de la Policía «había ido pidiendo dinero», apuntó.

Por eso, su abogada solicitó al magistrado ovetense la suspensión y la unificación de ambas querellas en una misma causa, ya que la sentencia por denuncia falsa podría «influir» en la decisión del juez que está estudiando la querella de Pravia o generar sentencias «contradictoras» para un mismo delito.

González aseguró también que el objetivo del jefe de la Policía Local es «sacar más dinero». Por eso, en cada sentencia, «pide cantidades desorbitadas». El regidor dio a conocer que «solo prevariqué una vez, cuando me pidieron que metiese a trabajar en el Ayuntamiento al jefe de la Policía Local», con el que existe una enemistad evidente. De hecho, en julio de 2016 la Audiencia Provincial condenó a González a siete años de inhabilitación por un delito de prevaricación administrativa por tratar de perjudicar al sargento de la Policía Local en un «ejercicio arbitrario de poder», con la apertura de un expediente disciplinario.

El exalcalde explicó a EL COMERCIO que su situación judicial «es un suplicio, es un calvario vivir aquí, me he tenido que ir a vivir fuera de la región». González, quien reconoció estar en tratamiento psiquiátrico, deseó que este proceso finalice cuanto antes, ya que «hace cinco años que no estoy en la Alcaldía», apuntó.

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