A la carrera para reforestar el Valledor

Los corredores salieron dispuestos a colaborar para recuperar el monte quemado. / B. G. H.
Los corredores salieron dispuestos a colaborar para recuperar el monte quemado. / B. G. H.

Pese al frío, setenta personas participaron en Allande en la prueba benéfica | La asociación cultural Eixe donará el importe de las inscripciones para una plantación simbólica en la zona arrasada por el fuego en octubre

BELÉN G. HIDALGO POLA DE ALLANDE.

Aunque el mercurio no animaba a salir a la calle y la lluvia amenazaba con convertirse en la protagonista de la tarde, los allandeses no dudaron en calzarse las zapatillas y participar en la segunda edición de la carrera navideña que organiza la asociación cultural Eixe. En esta ocasión, los fondos recaudados con las inscripciones tenían un fin benéfico. Se destinarían a la reforestación del Valledor, una de los zonas devastadas por la última oleada de incendios en la comarca suroccidental de Asturias. Esta plantación simbólica se realizará en primavera.

Los adultos aportaban cinco euros y los más pequeños, la voluntad. En total, fueron setenta los atrevidos corredores que se reunieron en la plaza de Abajo de Pola de Allande a las siete de la tarde dispuestos a aportar su granito de arena para que el verde regrese al Valledor. El recorrido partía de la plaza en dirección al área recreativa de Las Veigas y, atravesando la calle Alcalde Ramos, regresaban de nuevo a la plaza de Abajo. «Los adultos harán dos vueltas y los niños, una. El recorrido total supera el kilómetro y medio y se puede realizar caminando o corriendo», explicaba el presidente de la asociación cultural, Andrés Menéndez.

También resultaba opcional acudir a la cita deportiva disfrazado de Navidad. Algunos sí quisieron despedir las fiestas sacando a la calle el día de Reyes los motivos navideños que pronto guardarán hasta las próximas fiestas.

Así, por las inmediaciones de la plaza comenzaron a aparecer corredores ataviados con gorritos de Papá Noel, cuernos de renos y alguna que otra corona de rey mago de Oriente. «Aún estamos en Navidad y ya queda poco para despedirla. Además, hay que dar una nota de color a la carrera», alegaba Ilia Rodríguez unos minutos antes de la salida. «La causa merece la pena. Son necesarios muchos árboles para replantar el Valledor. Por lo tanto, cuanto más dinero se pueda sacar, mejor para todos», comentaba Rodríguez colocándose su gorro. En octubre, en el concejo de Allande ardieron 1.640 hectáreas en cinco incendios. El fuego regresaba al Valledor apenas seis años después de que las llamas arrasasen más de 2.000 hectáreas.

«Lo importante es participar y colaborar con la causa», apuntaba Tamara Rodríguez, que este año acudía a la carrera sin disfraz y sin perro. Lo mismo ocurría con su compañera, Carmen Jarrón: «El año pasado fue de mañana y parecía que estaba más animada a la hora de ponerme el disfraz. Sin embargo, este año, con el frío me costó más salir de casa», confesaba. Pese a todo, su intención en la línea de salida era correr: «Veremos cómo terminamos», señalaba.

«Recuperarse del desastre»

Desde Arévalo (Ávila) llegaba José Luis Rodríguez, casado con una allandesa. «Corremos por el bosque, para que los Reyes traigan más árboles para el Valledor y se recupere del desastre», afirmaba. Pero para otros, la carrera servía también para iniciar el año deportivo y se lo tomaron más en serio. Pablo Fernández, por ejemplo, calentaba concienzudamente aún sabiendo que el podio no tenía premio: «Aquí lo importante es contribuir», reconocía.

Terminada la prueba, los corredores disfrutaron de una chocolatada y de roscón de Reyes. No hubo ganadores, pero tampoco se pretendía. Los setenta participantes comenzaron la prueba conscientes de que, con cada paso, se avanzaba en la carrera por recuperar el monte arrasado por las llamas.

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