Carreras solidarias contra el cáncer

Los participantes empujaron los rollos de hierba seca en una de las calles de La Caridad. / B. G. H.
Los participantes empujaron los rollos de hierba seca en una de las calles de La Caridad. / B. G. H.

«La gente se quedó con ganas de participar, quizás por vergüenza no se inscribieron pero luego les apeteció porque fue realmente divertido», comentó el concejal de Deportes de El Franco

BELÉN G. HIDALGO EL FRANCO / FIGUERAS.

No es habitual recorrer el parque de María Cristina, en La Caridad, empujando gigantes rollos de hierba seca. Sin embargo, cerca de cincuenta personas se animaron hacerlo ayer en la primera prueba de este tipo que acogió la localidad. «La gente se quedó con ganas de participar, quizás por vergüenza no se inscribieron pero luego les apeteció porque fue realmente divertido», comentó el concejal de Deportes de El Franco, Julio García, tras finalizar la competición.

Los 'corredores' tuvieron que hacer rodar unos cuantos kilos de hierba seca en un circuito de 600 metros de recorrido, 300 en cada sentido. Se disputaron dos etapas. En la primera, la hierba seca se presentó en rollos y, después, tenía forma de alpacas. Hubo empujones y muchas risas entre los participantes en la carrera. «Fue cronometrada. Se competía en cinco categorías: individual para hombres y mujeres y también por parejas que podrían ser masculinas, femeninas o mixtas», aclaró el edil franquino. En general, la media que emplearon los participantes para mover los bloques de hierba fue de cinco minutos.

A las carcajadas por el evento deportivo se unieron las muestras de solidaridad. En el parque, se colocaron huchas para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. «No sabemos aún cuánto tenemos. Lo vamos a entregar a la Fundación de Sandra Ibarra», explicó García.

A la misma hora, pero en Figueras, la hermana de Sandra Ibarra, Beatriz, recogía el cheque de 10.858,30 euros recaudado para la fundación con el Cross Solidario Figueras, celebrado el pasado 20 de agosto. Esta carrera permitió dotar al Hospital de Jarrio de un histeroscopio y nueve lámparas dermatológicas, a través de la fundación. «El dinero es lo que sobró de la compra del instrumental y se lo entregamos a la Fundación Sandra Ibarra para que lo emplee en paliar el cáncer», explicó la alcaldesa, Teresa Dorado. La entrega tuvo lugar en el transcurso de una comida a la que acudieron cerca de 200 personas. El precio de este menú incluía un donativo contra la enfermedad.

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