Cepesma y la asociación Anti Velutina exigen más medios para acabar con los nidos

Ambos colectivos informaron a los salenses sobre cómo actuar frente a la avispa asiática, tras advertir de que «está avanzando hacia oriente»

BELÉN G. HIDALGO SALAS.

La avispa asiática se ha convertido en una de las especies invasoras que más preocupa en la comarca occidental. Ante el avance de esta plaga, el Ayuntamiento de Salas ha organizado una charla para informar a los vecinos sobre este insecto. Luis Laria, presidente de la Coordinadora para el Estudio de las Especias Marinas (Cepesma), y Jonathan Suárez, presidente de la Asociación Antivelutina del Occidente de Asturias, instruyeron a los asistentes sobre la problemática y cómo pueden diferenciar los ejemplares, qué hacer ante la presencia de un nido y cómo se está trabajando para frenar su avance. Los problemas que está generando el avispón van más allá de los daños a la actividad apícola, ya que, según indicaron, también afecta al medio ambiente.

Para el presidente de Cepesma, Luis Laria, resulta «fundamental» la implicación de todas las administraciones y criticó la ausencia de un protocolo de actuación riguroso frente a la Vespa velutina que abarque desde el aviso a las autoridades de la presencia de un nido hasta su retirada. «El teléfono para alertar no ayuda en nada si no se ejecutan las acciones pertinentes. Detrás, tiene que existir un operativo que reduzca los nidos», explicó Laria. «La avispa asiática ha venido para quedarse. Hay que minimizar su avance», advirtió.

Trampas a las reinas

Ante la existencia de diversos métodos para realizar la retirada de nidos, Laria apostó por minimizar el uso de pesticidas y abogó por la vía térmica. «Si incidimos sobre el nido con una fuente térmica que supera en 8 ó 10 grados su temperatura, podríamos eliminar las larvas que están dentro, sin utilizar elementos químicos nocivos para el medio ambiente».

Por su parte, Suárez explicó que «a través de la Asociación Antivelutina del Occidente hemos retirado 50 nidos en Valdés». Comentó así la importancia de deshacerse del nido tras localizarlo pues «de no ser así, las llamadas de los vecinos continuarán después de que se haya actuado sobre él y a pesar de que éste no tenga ya actividad» por el temor existe en la población.

Este colectivo prevé intensificar en primavera el trampeo. «No las vamos a matar todas, pero hay que tratar de frenar su avance», afirmó Suárez. En la lucha contra la proliferación del avispón, ambos colectivos señalaron que el trampeo resulta vital, pues con él se reduce el porcentaje de reinas. Laria insistió en que el trampeo sea selectivo, para que no dañar a otras especies. «Habría que crear un sistema de orificios con el diámetro adecuado para que puedan salir los demás insectos. No vale poner trampas a diestro y siniestro», concluyó.

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