«Nos decían que ni los mineros bebían el vino de Cangas. Nadie creía en él»

El exalcalde cangúes José Manuel Cuervo, el presidente de Aprovican José María Martínez, el alcalde actual José Víctor Rodríguez y Enrique Pantín, que fue director general de Agroalimentación. / B. G. H.
El exalcalde cangúes José Manuel Cuervo, el presidente de Aprovican José María Martínez, el alcalde actual José Víctor Rodríguez y Enrique Pantín, que fue director general de Agroalimentación. / B. G. H.

La Asociación de Productores conmemora su vigésimo aniversario orgullosa de haber recuperado la tradición vinícola en el concejo

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

Fue un 14 de octubre de 1997 cuando ocho viticultores cangueses se pusieron mano a la obra con un objetivo claro: evitar que la cultura vinícola de la comarca formase parte de un capítulo de la historia de su tierra o que el paisaje de viñedos sobre las laderas canguesas quedase relegado a un recuerdo plasmado en una postal. Con ese propósito nacía la Asociación de Productores y Elaboradores de Vino de Cangas, Aprovican, que hoy agrupa a 45 viticultores locales unidos por su pasión por el vino de Cangas.

«Lo que un grupo de ocho personas soñó hace veinte años hoy es el presente, que con mucho trabajo y esfuerzo se ha conseguido. Hoy nos toca soñar y seguir con la historia en los próximos veinte años, poner en valor el vino de Cangas», dijo José María Martínez, presidente de Aprovican al público reunido en el auditorio de la Casa de Cultura. Allí se volvían a encontrar algunas de las personas que aportaron su granito de arena para que este proyecto comenzase a andar. Todas rememoraban aquellos tiempos, celebraban el presente y auguraban un exitoso futuro.

Desde su nacimiento hasta la actualidad, la producción de vino en el concejo se ha ido consolidando. «Se ha trabajado mucho en la formación. Para recuperar algo hay que tener conocimiento de lo que se pretende recuperar. Se plantaron nuevos viñedos, se recuperaron otros... Con nuevas técnicas de cultivo», detallaba Martínez.

Conquistar la Denominación de Origen supuso, sin duda, un hito que hoy reconoce la calidad del vino de Cangas y que fue posible gracias al tesón y el trabajo de todos estos viticultores. «Se trabajó en la dirección adecuada, se dieron pasos muy firmes. Primero se creó la Asociación del Vino de la Tierra de Cangas, como órgano certificador del origen, tanto de la materia prima como del vino, y como órgano regulador de estándares de calidad. Se siguió trabajando en esa línea hasta alcanzar la DOP», explicaba el presidente de Aprovican.

La recuperación del sector vinícola en Cangas del Narcea llegaba en un duro momento para el concejo. Así, quien se encontraba entonces al frente del Ayuntamiento cangués, el socialista José Manuel Cuervo, no dudó en rescatar de la memoria aquellos años en los que «se atisbaba la reconversión de la minería, que tocaba a su fin. Había que pensar en alternativas». En este contexto socieconómico recibía la propuesta de «ocho mohicanos dispuestos a recuperar el sector vinícola trabajando en equipo», explicó.

Gracias a la puesta en marcha de aquella iniciativa, el vino cangués pasaría de estar en fase de extinción a gozar de un gran reconocimiento. «Hay que sentirse orgullosos de ello, pero sin olvidar que los buenos proyectos no perviven por sí solos, hay que seguir alimentándolos», añadió invitando a continuar en la misma línea. Una idea a la que también aludió Enrique Pantín Chao, que por aquel entonces ocupaba la dirección general de Agroalimentación en el Principado de Asturias. «Recuerdo escuchar aquello de que 'ese vino no lo beben ni los mineros'. Nadie creía en el producto», rememoraba. No tardó en regresar al presente para señalar que existe futuro: «Hay continuidad y un sector que se profesionaliza con gente joven que recoge el testigo».

Después, en la bodega que Antón 'El Chicote' tiene en Limés, un centenar de apasionados del vino disfrutaron de una comida de hermandad en la que brindaron por el futuro del sector vinícola cangués.

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