El PP denuncia el «abandono» del Principado al hospital de Jarrio

Matías Rodríguez, Salvador Méndez, Eduardo Arias, Conchita Velasco, Rosana González, Carlos Suárez y Rosa Suárez .
Matías Rodríguez, Salvador Méndez, Eduardo Arias, Conchita Velasco, Rosana González, Carlos Suárez y Rosa Suárez . / E. C.

El diputado Carlos Suárez afirma que el centro sanitario presenta deficiencias que el consejero «niega y luego promete resolver»

BELÉN G. HIDALGO COAÑA.

El diputado regional del PP, Carlos Suárez, denuncia que la Consejería de Sanidad mantiene al Hospital de Jarrio condenado al «abandono». Asegura que el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, niega la existencia de las listas de espera que sufren los pacientes como consecuencia de las «deficiencias» que los populares llevan denunciando desde hace dos años.

Entre las principales carencias que afectan al Hospital Comarcal de Jarrio, Suárez ha destacado dos, la falta de personal propio en la UVI móvil -situación que afecta también al Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea- y el déficit de facultativos en diferentes especialidades como, por ejemplo, Cardiología, Radiología, Oftalmología o Anatomía Patológica.

«El consejero prometió que se iba a solucionar, pero no ha sido así. El Hospital de Jarrio, que fue uno de los mejores hospitales comarcales de España, sigue sin disponer de personal propio de UVI móvil. Los códigos ictus y códigos corazón que se citan desde Jarrio son la mitad que en el resto de Asturias», señala.

Sobre las deficiencias en las diferentes especialidades, el portavoz de Sanidad del PP, denuncia que «los pacientes estén olvidados. Nadie habla de ellos ni de las deficiencias que se encuentran. Pedimos al consejero que actúe, pero nos encontramos con la complicidad de la gerencia del hospital», argumenta el popular. Suárez ha citado varios ejemplos de las carencias en algunas especialidades como en Oftalmología, asegura, se dan citas para finales de abril de 2018 y en las biopsias y las citologías se detectan deficiencias por la inexistencia de un servicio debidamente dotado. «Con todas estas deficiencias, el consejero primero lo niega y luego, asegura que todo se va a solucionar con la Oferta Pública de Empleo (OPE). No confío en la Consejería», concluye Suárez.

Su desconfianza en que las plazas de especialistas queden cubiertas tras la citada oferta pública se basan en «el maltrato» que reciben los profesionales destinados en las alas. «Falta una política clara de personal que permita incentivar a esto facultativos, no solo económicamente, también profesionalmente facilitando su promoción», afirma. Ocupan plazas de difícil cobertura y algunos han renunciado.

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