El estadio 'La Roja' «se cae a pedazos»

Las redes de las porterías se han deteriorado y en el césped sintético afloran las hierbas.
Las redes de las porterías se han deteriorado y en el césped sintético afloran las hierbas. / B. G. H.

El club deportivo denuncia la falta de mantenimiento y afirma que sin una subvención no podrán mantener las categorías existentes

BELÉN G. HIDALGO CUDILLERO.

El estadio pixueto 'La Roja' continúa sin suministro eléctrico. Una situación que el campo de fútbol arrastra desde 2010, fecha en que se inauguró. «No hay luz y lo suplimos con unos generadores. El problema es que somos nosotros quienes corremos con los gastos de gasoil para alimentarlos», explica Héctor González, secretario del club deportivo Marino de Cudillero.

Su preocupación ahora es cómo seguir haciendo frente a estos gastos con las cuatro categorías existentes en el club. La cifra supera los 2.000 euros al año. «Nos prometieron una subvención, pero no hemos recibido ni un euro. Si seguimos así no podremos continuar, no podremos asumirlo. Tendremos que reducir categorías, retirar equipos», lamenta González. El campo de fútbol permanece abierto durante seis días a la semana para los entrenamientos en las diferentes categorías. En la actualidad, los equipos solo pueden entrenar en la mitad del campo, pues el resto carece de los correspondientes focos.

Desde el club denuncian que no existe un mínimo mantenimiento de las instalaciones. «Una vez a la semana el Ayuntamiento limpia el túnel de los vestuarios y los vestuarios», explica el secretario del club. El resto de las instalaciones no reciben ningún tipo de mantenimiento. Afirma que la hierba crece ya entre el césped sintético, no cuentan con riego ni calefacción y las malas hierbas han brotado también en las gradas. «Un campo sintético normalmente necesita atención semanal. Está destrozado. Tuvo un mantenimiento de un día hace años, ni siquiera algo mensual. Aquí lo que se estropea no se repara», apunta González. Añade que las gradas ya representan un peligro, pues el viento se llevo unas chapas. «Cualquier día puede haber una desgracia con esas chapas. Lo hemos señalizado con unos conos», apunta.

Cristina Rodríguez, madre de uno de los jugadores, lamenta que desde el Consistorio no se facilite ningún tipo de ayuda. «Esta gente acabará dejándolo y los niños se quedarán sin entrenar. Están realizando un labor social importantísima», denuncia. Se niega a renunciar a que su hijo entrene en el concejo. «No quiero. Son el futuro de Cudillero. No están pidiendo tanto. Existe una dejadez absoluta. Se cae a pedazos», critica Rodríguez.

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