Consternación por la muerte de una profesora del instituto de Luarca cuando daba clase

Ana María Rodríguez, en una imagen reciente. /
Ana María Rodríguez, en una imagen reciente.

Vinculada al centro desde hacía más de veinte años, Ana María Rodríguez se desplomó en el aula ante sus alumnos de Bachillerato

BELÉN G. HIDALGO LUARCA (VALDÉS).

La comunidad educativa del instituto Carmen y Severo Ochoa de Luarca aún no da crédito a lo sucedido. La profesora de Matemáticas Ana María Rodríguez Arias falleció ayer mientras daba clase a los alumnos de segundo de Bachillerato. Fueron los propios estudiantes quienes dieron la voz de alarma al ver que su profesora se desmayaba en clase. Mientras algunos salían de inmediato del aula para pedir ayuda al resto del profesorado, otros trataron de ayudarla con sus conocimientos de primeros auxilios. «El comportamiento de los alumnos ha sido ejemplar. Apenas tienen diecisiete años y se han portado genial», apuntaba el presidente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del centro educativo, Ángel Luis Granda. «No nos lo podemos creer aún. Es una gran pérdida, sin duda. Los chavales están hechos polvo», añadía Granda.

El centro avisó al centro de salud, que se encuentra al lado, pero el equipo sanitario nada pudo hacer por su vida. Todo parece indicar que su muerte fue a consecuencia de un infarto. Las clases se suspendían a media mañana y hoy las puertas del centro permanecerán cerradas.

El director del instituto, José Ignacio Nieto, visiblemente afectado por la muerte de Ana María Rodríguez, contaba cómo esa misma mañana la había visto charlando con los compañeros y contenta. Nada hacía presagiar su pérdida. «Estamos conmocionados y los alumnos, asustados. Ofrecemos a la familia cuanta ayuda sea necesaria».

«Trabajadora extraordinaria»

Consternado se encontraba también su compañero de departamento, el profesor Arturo Llamedo, que antes de iniciar la jornada conversaba con ella por última vez. «Habíamos estudiado en la misma universidad, en Valladolid. Compartí con ella quince años de desayuno en el centro y manteníamos una estrecha relación, pues ambos compartíamos la misma forma de pensar y entender cómo enseñar matemáticas. Era una trabajadora extraordinaria», relató.

Sobre su labor académica, su compañero de centro apunta a los resultados académicos de sus alumnos en las pruebas de acceso a la Universidad, pues sus calificaciones estaban por encima de la media de la región. Un dato que corroboran los comentarios de sus alumnos en las redes sociales, con mensajes de agradecimiento por el apoyo que les prestó en una materia que para muchos resulta especialmente complicada. «Es terrible, un golpe que no te esperas. Luarca es un lugar pequeño y se conocen todos los profesores. Es una pérdida terrible», explicaba Chusa Juarrón, que fue presidente del AMPA del centro.

Ana María Rodríguez no era únicamente conocida en el ámbito educativo. Su marido, Juan Carlos Ménendez, regenta un negocio de hostelería en la zona: el restaurante Sport. Además, es tesorero de la asociación Más Valdés Luarca, cuyo presidente, Tino Ron, manifestaba sentir «un dolor espantoso, una tristeza absoluta, un duro golpe» por la muerte de la docente. «Era una persona muy conocida en Luarca y muy querida. Era la profesora de matemáticas de toda la vida en el instituto», indicó Ron. Ana María Rodríguez había nacido la comarca leonesa del Bierzo, en Toreno (León).

Deja a un único hijo, Guillermo. El Ayuntamiento de Valdés, por su parte, lamentaba «profundamente» la pérdida de Ana María Rodríguez. «Es una situación dolorosa. Desde el Consistorio trasladamos nuestro más sentido pésame a la familia y a toda la comunidad educativa», afirmó el regidor valdesano, Simón Guardado. La familia recibía en la capilla ardiente del tanatorio Valdés Barcia las condolencias. El funeral será hoy a las 16 horas en a iglesia parroquial de Santa Eulalia, de Luarca.

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