El gochu celta y el castaño, una salida sostenible para el monte asturiano

César Pérez, Koldo Osoro, Jesús Carrera y Rosa Mosquera, durante la mesa redonda en Allande. / B. G. H.
César Pérez, Koldo Osoro, Jesús Carrera y Rosa Mosquera, durante la mesa redonda en Allande. / B. G. H.

Los ponentes de las Jornadas Forestales de Allande defienden que los sistemas mixtos permiten aprovechar mejor el territorio

BELÉN G. HIDALGO ALLANDE.

El monte es mucho más que árboles y, por ello, no existe una única fórmula para sacarle el máximo rendimiento. Bajo los árboles crecen hierbas, de sus ramas caen frutos y de su sombra se aprovechan muchos animales. En definitiva, se trata de un rico ecosistema en el que cada una de las piezas puede aportar al hombre una fuente de riqueza de gran valor. Es lo que se ha venido a denominar 'sistema agroforestal', en el que el hombre saca rendimiento al fruto y la madera, el pasto sobre el que crece la masa arbórea y los animales que se alimentan de las hierbas o los frutos.

Este fue uno de los temas principales de las primeras Jornadas Forestales de Allande, en las que María Rosa Mosquera Losada, catedrática de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Lugo, explicó que se pueden criar gochos asturceltas a la sombra de los castaños de forma sostenible y rentable: «Cuando hay castañas, no tocan el pienso. El gochu celta está teniendo muy buen mercado y se trata de un territorio que no se está gestionando. Puede tener cierta potencialidad», argumentó.

Sin embargo, la catedrática quiso dejar claro que «no todo es tan bonito. Hay que averiguar cómo dañan el árbol, porque lo hacen, y es algo difícil de gestionar», apuntó. El gochu asturcelta puede llegar a pelar metros de raíces del castaño y acostumbra a rascarse contra la corteza del árbol. «Eso sí, es muy selectivo. Acude a uno o varios. Y detrás del primer cerdo van todos los demás», relató Mosquera.

LAS FRASESRosa Mosquera Losada Catedrática de Ing. Agrónoma «El gochu celta está teniendo muy buen mercado y puede tener cierta potencialidad» Koldo Osoro Utaduy Director del Serida «La falacia ecologista es un absurdo. La ganadería y la biodiversidad no son incompatibles»

Estos sistemas agroforestales suponen una alternativa nada desdeñable. «Están de moda porque son la mejor herramienta para la ecointensificación: incrementan la producción de una zona aprovechando mejor los recursos disponibles en ella», añadió Mosquera. No en vano, se reducen los costes de desbroce, mejora el reciclaje de nutrientes pues se fertiliza el suelo de forma natural con las heces de los animales y se incrementan los puestos de trabajo al tratarse de sistemas de producción más complejos.

Por otro lado, cuando se opta por usar el suelo para otros cultivos, como cereales, plantas medicinales u hortalizas, se complementan las condiciones climatológicas que genera la sombra de los árboles o la riqueza que aportan al suelo sus hojas. Así, en Francia, el cereal soporta mejor los golpes de calor gracias al fresco abrigo de los árboles.

Por su parte, el director del Serida y doctor en Veterinaria, Koldo Osoro, abogó por defender la biodiversidad del monte para asegurar la producción de carne contemplando las diferentes opciones de pastoreo que éste ofrece. «Los animales tienen conductas de pastoreo muy diferentes que hay que conocer para poder aprovecharlas al máximo», apuntó Osoro. Defendió que los animales no deberían competir por el alimento: comerán en base a sus preferencias, afirmó.

Además, Osoro defendió la labor del pastoreo para la conservación del monte y negó «la falacia ecologista» porque, afirmó, ganadería y biodiversidad no son incompatibles. «Es un absurdo. La cabra no deja crecer el matorral. No hay mejor desbrozadora», concluyó.

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