«El golpe sonó como un bombazo»

Los coches siniestrados, en la avenida de Oviedo de Cangas. /  E. C.
Los coches siniestrados, en la avenida de Oviedo de Cangas. / E. C.

José Álvarez, vecino de Cangas, fue testigo de la colisión de un vehículo contra otros cinco estacionados en la avenida de Oviedo

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

Sucedió pasadas las dos de la madrugada de ayer, en la Plaza de Asturias, en el acceso a la villa canguesa por la avenida de Oviedo. Un gran estruendo levantó de la cama a los vecinos de las inmediaciones que, desde la ventana, fueron testigos del choque de un vehículo contra otros cinco turismos que estaban estacionados en las inmediaciones. El conductor, único ocupante del turismo, chocó contra éstos y resultó herido de gravedad. Fue trasladado al Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea. No han transcendido, por el momento, las causas del accidente pero todo apunta a un exceso de velocidad.

«Fue un golpe seco. Sonó como un bombazo», contó José Álvarez, uno de los vecinos que despertó con el golpe. Vive en los edificios de enfrente y explicó que se asomó asustado por el ruido. «No me moví del balcón de casa, pero desde la terraza, vi a los bomberos excarcelar al conductor del coche que chocó», explicó a sus vecinos.

A primera hora de la mañana de ayer, en la zona del siniestro aún se podían ver fragmentos de la carrocería de algunos de los coches siniestrados, diminutos cristales y el rastro de los neumáticos en la acera sobre la que, según señalaron los vecinos, acabó alguno de los turismos tras el impacto. En la calzada, apenas se veía serrín donde se produjo la colisión de la que todo el mundo hablaba y comentaba en la villa. Algunos, confesaron que escucharon «el golpazo», pero que desconocían los detalles. Otros, frente al paso de peatones próximo al lugar de la colisión, celebraron que no hubiese gente en la calle y señalaron que «de haber sido durante el día, habría que lamentar daños mayores».

Entre los vehículos que resultaron afectados por la colisión se encontraba el de un vecino de Gijón que prefiere mantenerse en el anonimato. «Mi coche está totalmente destrozado. Me lo dieron por siniestro», comentó a escasos metros de donde lo había dejado aparcado. Cuenta que no era la primera vez que estacionaba en ese lugar. «Desconozco qué le pasó. Solo sé que dos de los coches quedaron fatal y que hay otros tres con golpes», afirmó tras salir del cuartel de la Guardia Civil, con los papeles aún en la mano y sin dar crédito a lo sucedido.

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