Herido leve tras empotrar su vehículo contra un escaparate de Vegadeo

El coche empotrado en el escaparate del establecimiento Toni de Vegadeo. Abajo, la rotura de la luna del escaparate. /  E. C.
El coche empotrado en el escaparate del establecimiento Toni de Vegadeo. Abajo, la rotura de la luna del escaparate. / E. C.

«Esto parecía Alcatraz», dijo una de las dueñas del establecimiento Toni, Araceli Presno, ante el despliegue de los servicios de emergencia

D. S. FUENTE VEGADEO.

Ocurrió en torno a las tres de la madrugada de ayer, cuando un vehículo que circulaba por la calle Empedrada (N-640), desde la plaza del Ayuntamiento en dirección a la avenida de Asturias, en Vegadeo, se salió de la vía, golpeó primeramente la acera derecha para terminar empotrándose contra el escaparate de establecimientos Toni, en el margen izquierdo de la vía.

El conductor, un joven vigués, trabajador en un astillero de la zona, resultó herido leve pero los daños en el comercio fueron cuantiosos. Además de romper las tres lunas del frente, los propietarios del local todavía no han valorado los daños pero estiman que «se han perdido centenares de objetos de valor, que se encontraban en la zona de regalos de la tienda, donde el día anterior que habíamos cambiado todo el escaparate», según explicó una de las dueñas de este emblemático negocio del occidente, Araceli Presno.

Según explicó, «no se trataba de un robo con alunizaje, como pudiese parecer por el gran despliegue de efectivos de emergencia que abarrotó esta calle, porque esto parecía Alcatraz». Presno bromeó y recordó que «cuando bajé a la tienda, estaba el chico todavía dentro del coche y tal era el despliegue de Guardias Civiles que parecía que había aquí un terrorista. El comercio, que se conoce popularmente como Los Tonis, no cerró ayer sus puertas pese a lo sucedido.

«Fue un susto muy grande», dijo Presno, cuando aún no se había recuperado del sobresalto. La propietaria contó que fue la Guardia Civil la que le dio el aviso y «se presentaron varios agentes en la calle a los pocos minutos». La Guardia Civil está investigando ahora lo ocurrido, aunque todo apunta a que el conductor se haya podido quedar dormido mientras conducía.

Araceli Presno calculó que «los daños serán cuantiosos porque teníamos incluso objetos que ya no se pueden conseguir». La aparatosidad del siniestro centró las miradas de los vecinos y conductores que pasaron por la zona, ya que el comercio se encuentra en una de las calles más transitadas del centro de la localidad.

Tanto las empleadas como los propietarios del negocio se apresuraban en «intentar volver a la normalidad cuanto antes» y, por ello, se pasaron el día recogiendo los numerosos productos que estaban esparcidos por el suelo como consecuencia del impacto del vehículo, labor que les llevó toda la jornada. El local es uno de los negocios más conocidos del noroccidente asturiano con más de 70 años de vida.

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