Javier Fernández: «La duda es humana y los populistas y nacionalistas no dudan»

Javier Fernández: «La duda es humana y los populistas y nacionalistas no dudan»

El presidente habla por primera vez de su retirada de la vida pública dentro de dos años: «Quizás me adscriba a una ONG»

Ramón Muñiz
RAMÓN MUÑIZGijón

Discurso muy personal el que ha pronunciado el presidente del Principado, Javier Fernández, al recibir la Amuravela de Oro. La cuestión invitaba a ello. La Asociación de Amigos de Cudillero decidió distinguirle por “su discurso conciliador” y el papel jugado en el ámbito nacional durante el último año. Tras reivindicar la necesidad de valorar la palabra y la duda en la política, el jefe del Ejecutivo regional se ha referido, por primera vez, a su retiro: “Sigo con mis dudas; les confieso que una de ellas es si, dentro de dos años, cuando me retire de la vida pública, me adscribiré a una ONG. Siempre pensé que toda unilateralidad es deformante; estar solo a favor de algo, no tener otro criterio que la técnica, ser completamente y únicamente de un lugar.. . en cambio, lo de las ONGs es distinto”. Esa manera de ayudar “tiene que generar una gran paz interior. Tengo dudas de si lo haré; lo que no dudo es que siempre militaré, como Camus, en el partido de los que no están seguros de tener razón”.

Fernández ha querido hacer una defensa cerrada de la importancia de la literatura para los políticos, como hábito que enriquece el discurso y lo posibilita. Pero también ha deslizado cierto pesimismo sobre el panorama actual, un tiempo “en el que a los mejores les falta convicción y a los peores les sobra apasionamiento, es una democracia sentimental, donde se imponen quienes confunden las realidades sociales con las redes sociales y en la que las apelaciones a la razón, antes entronizada, se desmigajan al chocar con el muro de la ciberpolítica”.

El presidente animó a huir de todo sectarismo, y confió tener “siempre dudas”. “Al fin y al cabo, la duda es una actitud plenamente humana. En la política española ocurre al revés, los populistas no dudan”, dijo. “Los nacionalistas tampoco dudan; ahí siguen con sus naciones, sus soberanías, sus referendos y demás entelequias metafísicas, ese lenguaje mítico con el que preparan tisanas que nos marean con sus vapores”. Contra estas derivas, el expresidente de la gestora del PSOE reivindicó la duda y la palabra “como requisitos esenciales para el diálogo y la acción política. Las reclamo ante la tensión independentista, ante la falta de consensos básicos como el que es necesario para ordenar la educación, ante la reforma de la Constitución, ante todos los grandes problemas que no pueden despacharse con el encastillamiento de quien se supone dueño de la única razón”.

Fernández, que hace unas semanas invitó a la izquierda a pactar las grandes políticas pendientes para lo que queda de legislatura, situó al declive demográfico, la lucha contra la corrupción y el área central como asuntos que exigen “un plus de responsabilidad, ese plus que nos obliga a quitarnos la escafandra de nuestras convicciones absolutas para favorecer el interés general. Pregunto: ¿a quién le sobra el diálogo en Asturias”.

El presidente del Principado, el del Tribunal Superior de Justicia (TSJA), Ignacio Vidau, y el empresario y mecenas asturmexicano Plácido Arango han sido distinguidos con la Amuravela de Oro. El encuentro ha reunido a lo más granado de la sociedad asturiana y nacional. Entre los asistentes se encuentra, entre otros, del exministro José Luis Corcuera, el expresidente y senador Vicente Álvarez Areces; el promotor de Proyecto Hombre, Luis Manuel Flórez ‘Floro’; los empresarios Blas Herrero, Francisco Rodríguez García y Alfredo Martínez Cuervo, y el periodista José Luis Balbín y el humorista gráfico de EL COMERCIO Ernesto García del Castillo, ‘Neto’. Los homenajeados han sido presentados por Gustavo Suárez Pertierra, Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos, y el catedrático y colaborador de EL COMERCIO, Leopoldo Tolivar.

“Es un honor venir a Asturias siempre y esta es una visita muy especial”, indicó Plácido Arango, tras la foto de familia. La Amuravela de Oro reconoce al TSJA en su 300 aniversario. “Supone una gran satisfacción, un reconocimiento a las décadas de historia en defensa de los derechos de los ciudadanos; lo recojo en nombre de todos los magistrados”, apreció Ignacio Vidau.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos