El lobo mata a ocho ovejas al lado de las casas en la localidad de Illaso en Villayón

Los cadáveres de tres ovejas en una finca en el pueblo de Illaso. /  E. C.
Los cadáveres de tres ovejas en una finca en el pueblo de Illaso. / E. C.

Hace dos semanas que aparecieron los cadáveres de nueve animales. Los vecinos piden al Principado que tome medidas

DAVID SUÁREZ FUENTE IILLASO (VILLAYÓN).

Los vecinos de la localidad de Illaso, en Villayón, se encuentran preocupados después de que los lobos acabasen, en la madrugada de ayer, con la vida de ocho ovejas cuando pastaban a escasos metros de la casas. No es la primera vez que se producen estos ataques en el pueblo. Uno de los vecinos, Marino Fuertes, contó que «venimos sufriendo varios ya desde hace dos años».

Hace quince días, «nos mataron a nueve animales», recordó Adelina Suárez, vecina de 83 años de Illaso, quien aseguró que «ahora no salgo a caminar porque ir por ahí sola ya me da miedo». Y es que los lobos campan a sus anchas por el pueblo, criticaron los vecinos. «Cuando vienen los nietos de visita, no los dejamos salir a jugar solos», dijo Suárez, que pese a su avanzada edad, afirmó que «esto nunca se vio por aquí».

Por este motivo, los vecinos reclamaron al Principado que tome medidas y se han puesto en contacto con la alcaldesa, la popular Estefanía González, quien ha dado traslado del problema a la Dirección general de Recursos Naturales «para que hagan una batida, tal y como hicieron en Busmayor hace meses».

Los vecinos se han encontrado de frente con el lobo en diversas ocasiones. «La semana pasada, cuando fui a trabajar me lo encontré al lado del garaje», comentó uno de los vecinos, quien piensa que la presencia de estos cánidos «nos condiciona la vida». Y es que, en este núcleo del sureste del concejo, la presencia del lobo es cada vez mayor y los ganaderos se quejan de que el cánido «acaba con los animales que tenemos para limpiar las fincas. Las ovejas no nos dan ninguna ganancia».

Una manada

Los vecinos de Illaso han atribuido este nuevo ataque a varios ejemplares de lobo. Descartaron que «haya sido uno solo porque una de las ovejas se la llevaron y no apareció», apuntó su propietario. El panorama en el pueblo era ayer desolador, no solo por los cadáveres de los animales tendidos al lado de las viviendas, sino «porque uno de los corderos que sobrevivieron al ataque, no hacía más que llamar a su madre muerta, de la que no se quería separar», explicaron. Los vecinos temen que si no pueden tener ovejas para limpiar las fincas «se llenará todo de maleza» y se quejaron de las dificultades que tiene vivir en una zona rural.

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