El Nazareno estrena chubasquero en Luarca

El Buen Jesús Nazareno sale de la iglesia de Santa Eulalia de Luarca en una procesión marcada por la lluvia y el silencio./D. S. FUENTE
El Buen Jesús Nazareno sale de la iglesia de Santa Eulalia de Luarca en una procesión marcada por la lluvia y el silencio. / D. S. FUENTE

La localidad cubre la cruz y la imagen en su procesión hasta la capilla de La Atalaya

DAVID SUÁREZ FUENTELUARCA.

Jueves Santo de devoción, respeto, recogimiento, tradición y pasión en Luarca. Miles de personas abarrotaron las calles, ventanas y balcones de la villa blanca con un silencio sobrecogedor para recibir al Buen Jesús Nazareno, cuyo paso es acompañado por el único sonido procedente de los golpes de los tambores y los sones de las trompetas. La procesión, con 17 costaleros, recorre la distancia que separa la iglesia parroquial de Santa Eulalia hasta la capilla de La Atalaya. De ahí, su nombre, la del Silencio, como la bautizó un párroco local en los años cincuenta, asombrado por el mutismo de los luarqueses en este día.

La marcha de ayer no fue diferente a la de otros años, salvo porque la venerada imagen, que pesa medio tonelada, avanzó por la localidad cubierta por un plástico. El mal tiempo mantuvo en vilo a los feligreses durante casi toda la jornada, pero los cofrades no dudaron en enfundar a su Cristo en el nuevo chubasquero, preparado para protegerle de las inclemencias del tiempo. Esta prenda, iniciativa de la Real hermandad del buen Jesús del Nazareno, cubre tanto a la imagen como la cruz y «es más fácil de poner», según comenta Evaristo Guardado, Hermano Mayor de la cofradía. El chubasquero resguardó la imagen de la lluvia en su camino a la capilla de la Virgen Blanca.

De este modo, como cada año desde 1695, la venerada imagen cruzó el pórtico de la iglesia parroquial para su Calvario cuando el reloj marcaba las nueve y media de la noche. En primer término, delante del paso del Buen Jesús Nazareno, desfilaron una veintena de crucifijos y los Cristos, propiedad de distintas familias luarquesas. El más cercano al Nazareno fue el más antiguo, el de la familia Sierra. A su lado, los farolillos, que alumbraron la noche luarquesa.

Detrás procesionaron los niños, quienes portaban los atributos de la Pasión y, al final, la venerada imagen del Cristo con la Cruz, dirigiéndose al Calvario, que se ocultaba en su manto morado y oro, seguido de los fieles que completaron así el recorrido para pedir que se cumplieran sus promesas. Dos horas después del inicio de la procesión, la talla llegó a la capilla, donde permanecerá hasta 2019,

La procesión este año también estuvo vigilada por la atenta mirada de las fuerzas y cuerpos de seguridad, que bloquearon con barreras de hormigón y vehículos municipales los principales accesos para evitar que un vehículo de grandes dimensiones pudiese acceder a esta marcha multitudinaria. La Semana Santa de Luarca continúa hoy. A las 20 horas, se celebrará la procesión del Santo Entierro, con la Urna del Cristo Yacente. El sábado, a las 7.30 horas, tendrá lugar la procesión de La Soledad, con las tallas de la Dolorosa, San Juan y La Verónica, que subirán por el faro hasta La Atalaya.

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