Ocho años de cárcel para el hombre que intentó matar a su expareja en Cudillero

La víctima recibió el apoyo de una veintena de mujeres durante el juicio, que se celebró a finales de noviembre en Oviedo. / HUGO ÁLVAREZ
La víctima recibió el apoyo de una veintena de mujeres durante el juicio, que se celebró a finales de noviembre en Oviedo. / HUGO ÁLVAREZ

El abogado del acusado afirma que han recurrido la sentencia al considerar que «hay margen para rebajar la pena»

BELÉN G. HIDALGO CUDILLERO.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial ya ha dictado sentencia contra el hombre acusado de haber intentado matar a su expareja en Cudillero en agosto de 2016. El tribunal condena a ocho años de prisión, más una medida cautelar de cinco años de libertad vigilada, a José Manuel G. S. por los delitos de intento de homicidio, amenazas y quebrantamiento de medida cautelar.

Eva María Araujo, abogada de la víctima, considera que la sentencia está «dentro de lo previsible». No obstante, no oculta la preocupación por su defendida. «Él nunca dijo que no volvería a agredirla de nuevo. Dijo que menos mal que lo habían cogido, que volvería a hacerlo», afirmó la letrada. Araujo considera que «lo que se merecería esta persona es estar permanentemente en la cárcel, pero eso nuestro sistema no lo puede permitir». Por todo ello, manifiesta su insatisfacción con la sentencia. Dice que «nunca te quedas totalmente satisfecho cuando ves que peligra la vida de tu defendido», concluye.

José Manuel G. S., según se recoge en la sentencia, había mantenido una relación sentimental con la víctima y, finalizada ésta, no aceptó la ruptura y comenzó a llamarla reiteradamente por teléfono, incluso llegó a acudir al lugar de trabajo de su expareja para amenazarla si no retomaban la relación, con expresiones como «o eres mía o de nadie». Los mensajes con amenazas continuaron el 27 de agosto de 2016, cuando el acusado le envió un mensaje en el que le advertía: «vas a morir». Entonces, el juzgado de Instrucción número 1 de Pravia adoptó una medida de alejamiento y comunicación para el procesado, que ya residía en Madrid. En la madrugada del día siguiente, José Manuel G. S. se desplazó hasta Avilés con un cuchillo de hoja de 11,5 centímetros de longitud. Allí, en la estación de tren fue sorprendido por la madre de la víctima, que alertó a la policía municipal. Éstos le incautaron el arma y lo trasladaron a dependencias policiales, donde se le notificó el auto del juzgado de Instrucción de Pravia que le imponía la medida de alejamiento. Haciendo caso omiso a estas prohibiciones, el acusado se dirigió a Cudillero. Allí fue detenido por la Guardia Civil que protegía a la mujer.

El abogado del procesado considera que la pena es «desproporcionada»

Según recoge la sentencia, «al ser detenido el procesado no ocultó su intención, diciéndoles a los Guardias Civiles que con su detención evitaban que la matara, pero que lo haría cuando quedara en libertad. Esas manifestaciones las repitió en el Cuartel de la Guardia Civil de Soto de Luiña, adonde fue trasladado, insistiendo en que su intención era matar a la víctima, junto al que estuviera con ella y al que se pusiera por delante». El fallo considera que la tentativa de homicidio fue «incompleta» y rebajó en dos grados la pena. El abogado del procesado afirma que han recurrido la sentencia. «No se discuten los hechos, se han reconocido. Pero hay margen para rebajar la pena y vamos a intentarlo», concluyó el letrado, que tildó de «desproporcionada» la pena.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos