Orovalle buscará oro, plata y cobre en Cangas del Narcea y Allande

Orovalle buscará oro, plata y cobre en Cangas del Narcea y AllandeGráfico

El Principado da permiso a la compañía para investigar durante tres años la presencia de los tres metales en 64 cuadrículas mineras

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

La empresa minera Orovalle planea seguir creciendo en la comarca suroccidental de Asturias. Así se desprende de la autorización solicitada a la Consejería de Empleo, Industria y Turismo para llevar a cabo un proyecto de investigación denominado 'Goya' que se desarrollará sobre un total de 64 cuadrículas mineras en las que la compañía intentará localizar oro, plata y cobre en los concejos de Cangas del Narcea y Allande. Según explica la empresa en la memoria aportada para solicitar este permiso de investigación, su objetivo pasa por «mantener la actividad económica en la zona durante muchos años».

Orovalle señala en dicha memoria que posee una plantilla propia de 448 empleados y que, de ellos, el 49% de los trabajadores son de los concejos de Belmonte, Cangas de Narcea, Tineo, Allande, Salas, Grado y Boal: «Todos en el entorno del permiso que se solicita y más del 97%, de Asturias». Además, afirma contar con las instalaciones y el equipo humano necesario para acometer las investigaciones que, según sus previsiones, se desarrollarían a lo largo de tres años y supondrían una inversión de 380.600 euros.

La zona donde se prevé llevar a cabo esta investigación se encuentra a una distancia que la minera considera «aceptable» con vistas al transporte de una hipotética producción de mineral hasta la planta de El Valle, ubicada en Belmonte de Miranda, en el supuesto de no disponer de recursos suficientes para la construcción de una nueva planta en la zona. Sería un depósito satélite semejante a la explotación que la empresa está llevando a cabo en Carlés, en Salas. Además, según el mismo documento, la zona para la que solicitan el permiso limita al este y al suroeste con otros permisos ya tramitados por la compañía previamente.

1.500 metros de perforación

La investigación solicitada se realizará en tres fases: cartografía, muestreo y sondeos, respectivamente. La primera consistirá en determinar la ubicación de los metales y recopilar la mayor cantidad de información posible. Para ello se realizará una cartografía detallada de las zonas de fracturación más importantes, así como de los diferentes estructuras existentes en el entorno. También se estudiarán las venas y se llevarán a cabo muestreos para definir los controles de la mineralización y su posible potencial. En la segunda fase, ya realizada la cartografía, se llevará a cabo una campaña de geoquímica de suelos con la que definir zonas mineralizadas en las zonas sin afloramientos. Con ello se permitirá concretar las áreas de mayor interés en las que centrar el trabajo.

Los planes para el tercer año, advierte la compañía, «estarán totalmente condicionados a los resultados obtenidos en los dos años anteriores». Así, se prevén realizar 1.500 metros de perforación, en proporción semejante a otros permisos de investigación que la compañía posee, en aquellas zonas donde los resultados de las fases anteriores hayan sido positivos.

Impacto medioambiental

De acuerdo con la información aportada por la compañía, los trabajos susceptibles de generar un impacto ambiental serían las calicatas, más superficiales, y los sondeos y explica que las plataformas de sondeo contarán con un sistema de recogida de residuos. La minera tiene previsto restaurar y recuperar la vegetación de los terrenos afectados. Prevé que estas actuaciones se completen en un plazo inferior a los seis meses tras la investigación.

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