Los padres también 'comulgan'

Los padres también 'comulgan'

El párroco de Luarca amenaza con que los niños no harán la Comunión si sus progenitores 'piran' las clases preparatorias

DAVID SUÁREZ FUENTE LUARCA.

Desde el pasado mes de septiembre y hasta el mes de diciembre los padres de una treintena de jóvenes, que se preparan para recibir la Primera Comunión en la parroquia Santa Eulalia de Luarca, tenían la obligación de asistir a un curso de formación cristiana, tal y como acordaron con el equipo de catequistas de la unidad pastoral de la localidad. El objetivo de este acuerdo tácito era que las familias, «se impliquen en la formación de sus hijos», explicó el párroco, Marcos Cuervo.

Ahora, el problema está en que varias de esas familias no pudieron asistir a las siete clases de adoctrinamiento y el cura les ha enviado una misiva informando de que no contabilizará este curso de cara a realizar la Primera Comunión cuando tenían previsto. Por ello, algunos niños se han trasladado a otras parroquias para poder cumplir con este rito cristiano. Sin embargo, ahora cinco niños, que no quieren marcharse, criticaron esta posición de la Iglesia y afirmaron que «no entendemos esta postura».

«Me están obligando a elegir entre que mi hijo haga la Comunión o mi trabajo», lamentó una de las madres que se excusa en que no fue a las clases preparatorias previstas «porque trabajo». Según esta madre, esta situación «no se dio con mis hijos mayores, que comulgaron sin problema». Y es que, según dijo, «yo ya estudié el catecismo en su día, no tengo que volver a clase».

El cura Marcos Cuervo confirmó a EL COMERCIO esta fuga de fieles a otras parroquias. «Es verdad», dijo, e instó a las familias a que «se impliquen en la formación cristiana». Según el párroco, «las clases son obligatorias en la parroquia de Luarca y no todos los curas lo hacen».

El párroco explicó que este curso, novedoso en la parroquia, «responde a la propuesta del directorio diocesano de catequesis. En varias parroquias de Oviedo y Avilés se está llevando a cabo. La idea es formar a las familias en la educación cristiana». A juicio de Cuervo, «ahora la formación religiosa en las casas es diferente a la que había antaño», por eso pretende con estas clases para padres reforzar ese espíritu religioso que «debería de estar presente en toda la sociedad».

El cura ofreció, ante la imposibilidad de acudir a los cursos, que las familias pudieran realizar desde casa unos trabajos pero «solo dos familias lo hicieron», lamentó. Ahora, ante la polémica surgida en la parroquia, ha propuesto a los afectados realizar unas sesiones de recuperación con el objetivo de «evitar que los cinco niños se queden sin recibir la Primera Comunión». No obstante, los padres se muestran preocupados y temen que sus hijos no puedan cumplir con el santísimo sacramento, a pesar de que ya han anunciado que acudirán a las clases de recuperación «haciendo un esfuerzo y pidiendo las horas libres en el trabajo», según uno de los padres afectados, quien se mostró molesto por esta situación.

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