«Pensé que ya no iba a salir del coche»

«Pensé que ya no iba a salir del coche»
HUGO ÁLVAREZ

El abogado de la joven agredida en Cangas del Narcea por su pareja, en diciembre de 2016, solicita una pena de 19 años de prisión

Cecilia Pérez
CECILIA PÉREZ

"Una auténtica paliza", "brutal agresión", "actitud agresiva ante el Tribunal" estos fueron algunos de los calificativos con los que el Ministerio Fiscal definió a J. M. V. B. acusado de maltratar a su pareja y amenazar a la familia de esta después de que la joven decidiese romper la relación sentimental en diciembre de 2016.

En el juicio que se celebró esta mañana, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, la víctima relató los episodios de agresiones sufridas por parte del acusado, que ya había sido condenado anteriormente por un delito de malos tratos hacia otra pareja. Dos de esos episodios violentos sucedieron en el domicilio que el procesado compartía con sus padres en Tineo y el más grave, la "paliza" a la que se refirió el Ministerio Fiscal ocurrió en Cangas del Narcea.

La joven, que mantuvo un relato coherente y que compareció tras un biombo para que no pudiese ver a su agresor, reconoció que mantuvo una relación sentimental con J. M. V. B. durante dos meses, de octubre a diciembre de 2016. A preguntas de la Fiscalía, la joven explicó que durante el primer mes de su relación el procesado "no mostró" una actitud agresiva. Todo cambió después cuando "los celos hacia un amigo común", según explicó la víctima, tornaron el comportamiento de su pareja. Relató dos agresiones que sufrió en el domicilio del joven. Una ocurrida el 23 de de diciembre en la habitación que compartían. Cuando la víctima recibió una llamada telefónica de "mi padre", dijo ante la Sala, la joven relató que el acusado "me decía qué quién era, con quién hablaba. Me agarró del cuello y me pasó una estrella metálica por el cuello". Reconoció que no gritó "por miedo" a pesar que en la habitación contigua dormían los padres del agresor. Tres días después, en el mismo lugar, la joven describió otra agresión mientras dormían. "M e despertó agarrándome por el cuello, me levantó de la cama y me dio puñetazos en la barriga". El golpe despertó a los padres del joven que llegaron a picar a la puerta del dormitorio. "Él dijo que si contaba algo nos iba a matar a ellos y a mí y no dije nada", relató.

A instancias de su abogado, relató un episodio ocurrido en una carretera del monte Rodical, en Tineo cuando el agresor y ella iban en el automóvil. La joven explicó que en un momento dado su pareja le pidió que le diese el teléfono en su obsesión por comprobar si ella le estaba engañando. Al no dárselo el hombre emprendió una carrera a toda velocidad. "Tuve mucho miedo porque había niebla e iba muy rápido", describió la joven.

Debido a estos episodios decidió romper la relación sin denunciar "por miedo", dijo. Lo hizo el 27 de diciembre pero no de forma personal. "Mandé a mi hermano que se lo dijese porque yo no me atrevía. Él reaccionó muy mal y dijo que todo era culpa de mi hermano y que iba a bajar a casa con un cuchillo jamonero y nos iba a matar a todos".

Las amenazas pasaron a la agresión el día 30 de diciembre de 2016. Esta tarde, el acusado esperó "cobardemente escondido entre unos tractores", describió el Ministerio Fiscal, en un aparcamiento de Cangas del Narcea a su víctima, lugar que ella utilizaba para dejar su coche durante su jornada laboral en una peluquería de la localidad. "Me lo encontré en el lugar donde yo aparco el coche y me dijo que quería volver conmigo. Le dije que no así que me agarró del cuello y le dijo a un amigo que lo acompañaba que se fuera". La joven explicó que su agresor la llevó a una zona más oscura donde "me tiró del pelo, al suelo, me metió los dedos en los ojos, en la boca, me empujó, me empezó a dar patadas en la espalda y me dijo que me iba a tirar al río". La mujer prosiguió su relato explicando que en un momento dado el hombre la llevó contra su voluntad al coche que ella tenía aparcado. "Me pegó contra el salpicadero, me agarró la cabeza contra sus rodillas". Sobre el tiempo que estuvieron en el interior del vehículo, la joven aseguró que "fueron entre 40 minutos o una hora" y que "no me dejaba ir, me agarraba si hacía algún movimiento, yo no era quién a hablar nada", expuso la joven que aseguró que "en ese momento dentro del coche yo pensé que ya no iba a salir de allí".

Por todo ello, la acusación particular solicitó una pena de prisión al procesado de 19 años al incluir el delito de detención ilegal. Por su parte, la Fiscalía incluyó una modificación en uno de los delitos, el relacionado con las amenzas y la defensa solicitó para su cliente la libre absolución.

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